Nadie nace sabiendo. Si no sabes relajarte, lo único que hace falta es querer aprender, y ponerlo en práctica. Al menos un poquito cada día. Eso sí, no podemos aprender esto de la nada en medio de un ataque de pánico. O en plena época de crisis en el trabajo. O durante los exámenes finales. Hay que anticiparse. Y tomarlo como un entrenamiento que va a ser muy provechoso. Tanto como psicólogo como en sesiones de coaching es algo que muchas veces ponemos en práctica con nuestros clientes. Rápidamente lo agradecen mucho. ¿Por qué? Porque el estrés, la ansiedad, o la depresión, son estados mentales y afectan la percepción que tenemos de las cosas, y de nosotros mismos. Mucho de nuestro malestar deriva de nuestro nivel de consciencia: nuestra forma de reaccionar (o a veces de no hacerlo), nuestra atención, las expectativas que tenemos (algunas inconscientes). Pero pueden modificarse, es más debemos ser capaces de jugar con este estado. Es lo que llamamos auto-consciencia y puede desarrollarse a través de múltiples ejercicios de auto-experimentación y entrenamiento con la mente. Relajarnos, si sabemos cómo, es algo que siempre está a nuestro alcance, y que nos puede aportar un mayor conocimiento y bienestar.

Vivimos en una sociedad que nos demanda realizar muchas tareas y asumir responsabilidades a un ritmo muy acelerado. Además se está generalizando socialmente un panorama de inseguridad e incertidumbre. Esta situación puede derivar en síntomas de ansiedad y estrés, lo que a la vez puede promover problemas físicos y/o emocionales. Recientes estudios han demostrado la relación entre el estrés y la aparición o agravamiento de problemas en el sistema inmunitario y a nivel psicosomático (afecciones gastrointestinales, dermatológicas, respiratorias, cardiovasculares, …)....

Actualmente vivimos en una sociedad competitiva y altamente cambiante. Por primera vez en mucho tiempo las nuevas generaciones tienen peores perspectivas de futuro que sus predecesoras. En el caso de los y las adolescentes, a dicha situación se le añade el hecho de que están experimentando una etapa de grandes cambios físicos y personales, y de búsqueda de sí mismos....

Como poco llevo más de 30 años intentando entender el fenómeno de la consciencia humana. Recuerdo con 12 o 13 años conseguir quedarme en el salón con mis padres para ver la película Blade Runner, de Ridley Scott, fascinado por la historia. El guión está basado en “¿Sueñan los robots con ovejas electrónicas?” del genial escritor Philip K. Dick. Esa película me puso delante la complejidad de la pregunta ¿qué hace a los humanos, Humanos?...

Una de las tareas más importantes que debe afrontar todo cuidador o persona a cargo de alguien dependiente, es la de no descuidarse a sí mismo. El cuidarse uno mismo permite beneficios personales como son el mantener una mejor calidad de vida y la propia salud, a pesar de las constantes adaptaciones que tenemos que ir haciendo. Esto además: - Va a repercutir directamente sobre la salud de la persona cuidada. La memoria emocional, la detección del clima del entorno es una capacidad de los seres humanos que se mantiene hasta en casos de deterioro severo. - Además nos permitirá prestar ayuda más tiempo. Ya que el desgaste físico y emocional no se producirá al mismo ritmo si nos “cuidamos”....

El cine nos ha dejado grandes momentos de motivación, inspiración y lucidez. Uno de estos momentos es el discurso que el entrenador coach Tony D´Amato (Al Pacino) da a sus jugadores en la película Un domingo cualquiera (Any given sunday) de Oliver Stone....

Se podría pensar que la belleza provee de una especie de halo. Los psicólogos llaman a esto la heurística de "lo que es bello es bueno". No es nuevo que las personas usen de su atractivo físico para conseguir cosas, desde el poeta Walt Whitman cuya excelente presencia le abrió todos los salones de Nueva York a pesar de su ajada vestimenta, hasta el estrafalario protagonista de la serie 30 Rock, un incompetente que aun así se las arregla para vivir en un feliz auto engaño gracias a su buen aspecto. Ese auto engaño es lo que se ha denominado “la burbuja”, y esta crece con los años, generando un efecto acumulativo en el individuo: ganas confianza en ti mismo, piensas más en positivo y tienes más oportunidades de demostrar cuán competente eres. La belleza está ligada a un conjunto de ideales culturales y su apreciación es sólo un atajo cognitivo para una evaluación rápida de la persona, y como tal no es muy fiable, pues asociamos ese patrón estético a las capacidades de la persona pero no hay que olvidar que la belleza no compensa una mala personalidad ni la ausencia de capacidades. Pros: la belleza juega a favor…. 1- Una gran cantidad de investigaciones demuestran que los profesores tienden a asumir que los estudiantes guapos, tanto en el colegio como en la universidad, son más competentes e inteligentes 2- Cuando vemos a alguien guapo nuestro inconsciente, por asociación, asume que también ha sido bendecido en otros aspectos. 3- Los atractivos suelen ganar más dinero y...