Ambas son profesiones sanitarias pero con una formación independiente y específica. Son complementarias.
El psiquiatra es un médico, suele tener el enfoque de la medicina convencional alopática, es decir tienen un enfoque más bien organicista y biologicista. Los médicos se centran en el aspecto principalmente fisiológico-biológico, concretamente el funcionamiento cerebral, y por ello sus tratamientos suelen ser la prescripción de psicofármacos en el 90% de los casos.
Los psicólogos-psicoterapeutas, tratamos de incidir en el funcionamiento vital a través de un enfoque bio-psico-social, que incluye el biológico de los médicos pero va más allá. Nuestra forma de trabajo también atiende al plano físico – biológico pero a través de vías no farmacológicas. Lo hacemos a través técnicas como el cambio de hábitos o con técnicas específicas como el EMDR, que puede aliviar sin farmacología mucha sintomatología física del miedo en síntomas como el estrés postraumático, la depresión o la ansiedad, especialmente cuando el origen es de tipo traumático. Los psicólogos tenemos un enfoque de trabajo más centrado en la subjetividad y en los mecanismos psicológicos de la persona. Fomentamos la auto-regulación de los estados mentales, sin perder de vista la relación entre cuerpo, cerebro y mente. De hecho muchos abordajes realizados por buenos psicólogos consiguen también cambios físicos positivos evidentes.
Nuestra intervención se centra en promover un equilibrio cuerpo-mente, así como entre la persona, su vida y entorno. Se trata de que la persona se conozca mejor a sí misma, supere bloqueos y traumas, y entienda el porqué de su malestar. Te ayudamos a poner en marcha tus propios recursos y defensas positivas, o a desarrollar nuevas formas de gestión emocional y procesamiento mental.
En ocasiones en las que los cambios de rutina o hábitos de vida no funcionan, como los problemas crónicos de sueño, puede ser interesante combinar la intervención de otros profesionales como el neurólogo, el psiquiatra, el nutricionista, el fisioterapeuta o terapeuta ocupacional. A veces es necesaria una coordinación de tratamientos que redunden en el bienestar completo de la persona. Tenemos más información en nuestro artículo sobre los diferentes profesionales que confluyen en el campo del bienestar mental y emocional (entre la que podemos incluir figuras como la del preparador o coach, actividad a la que también dedicamos algunas horas de nuestra consulta).