Con el coaching pretendemos ayudar a las personas a que puedan sacar lo mejor de ellas mismas, a superar limitaciones autoimpuestas y a sentirse motivados para aprovechar todo su potencial. La atención es una de las variables que entran en juego a la hora de poder avanzar en el desarrollo de nuestro potencial y, como cualquier otra aptitud o habilidad, podemos entrenarla. La atención es una de las variables que entran en juego a la hora de poder avanzar en el desarrollo de nuestro potencial Hoy me centraré en hablar sobre los distintos tipos de atención que existen y para qué necesitamos cada uno de ello: Empecemos por la definición de atención: es la aplicación voluntaria de la actividad mental o de los sentidos a un determinado estímulo u objeto mental o sensible. Atención selectiva: nos permite concentrarnos en una sola cosa o fuente de información y en una única tarea. De manera que podemos centrarnos en el estímulo relevante e ignorar el resto de estímulos. [embed]https://www.flickr.com/photos/cyberfrancis/4684158[/embed] Atención dividida: nos permite atender simultaneamente varias actividades o estímulos. Para ello tiene que haber un procesador central o ejecutivo que se encargue de planificar cuántos recursos atencionales se destinarán a cada actividad o estímulo. Supone realizar la selección de más de una información a la vez o de más de un proceso de acción  simultáneamente. Atención sostenida: nos permite concentrarnos en un único estímulo durante un tiempo continuado sin cometer errores. Atención focalizada: nos permite enfocar la atención en un estímulo determinado, pero en este caso no se valora el...

Recientemente ha saltado a las noticias la decisión de la cantante española Pastora Soler de abandonar su carrera musical tras haber sufrido un desmayo en un concierto debido al pánico escénico. Copio las palabras de Pastora Soler en las que explica el momento por el que está pasando:
Hoy os anuncio la decisión de dejar mi actividad profesional hasta volver a recuperar la confianza en mí.
'Os hablo desde un corazón roto de dolor, de impotencia y con esta angustia que he sentido y siento y que tardaré mucho en olvidar… Como os dije anoche el respeto por mi público es lo más grande que he aprendido en estos 20 años'...'Debí tomar la decisión de poner un punto y aparte en mi carrera hace algunos meses pero mis ganas de luchar me impulsaron a seguir… Hoy os anuncio la decisión de dejar mi actividad profesional hasta volver a recuperar la confianza en mí. Lo siento con toda mi alma'
La ansiedad es uno de los problemas que más frecuentemente traen las personas que vienen a nuestro centro de psicología. Es muy común que cuando indagamos en situaciones en las que han tenido síntomas de ansiedad me hablen de que en algún momento han sentido que la ansiedad les desbordaba. Además, muchas personas tienen miedo de no poder salir de ese estado máximo de ansiedad, y en parte es por la aparente falta de control asociada a estos estados. Pero en realidad, cuando repasamos esas situaciones, vemos que evidentemente, ese punto álgido no se mantiene indefinidamente en el tiempo. Siempre acaba parando o disminuyendo.

La curva de la ansiedad tiene una forma de campana o de montaña redondeada

Por otra parte, si pensamos en una situación en la que hemos sentido ansiedad nos daremos cuenta de que va creciendo a medida que la situación avanza, hasta que llega a un punto máximo y después va decreciendo hasta que llegamos a nuestro estado anterior, es decir, hasta que volvemos a estar más tranquilos. Esto es lo que se denomina curva de la ansiedad.
Usamos y abusamos de la palabra 'estrés', pero ¿sabémos de dónde se ha cogido el término? Un breve repaso de la historia: Originalmente el término estrés proviene del campo de la física, concretamente de la física de metales, donde se aplica para referirse a la modificación que experimenta un cuerpo 'elástico' cuando actúa sobre él una fuerza externa. Lo cual nos indica que en el fenómeno del estrés hay al menos dos 'momentos' o 'actores'; por una parte, una exigencia generada desde el 'exterior' (el 'estresor', estímulo o agente del estrés) que, por otra parte, produce una respuesta, una adaptación o una modificación en el receptor determinada en función de su 'resistencia' (segundo actor).
[vc_row css_animation="" row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern"][vc_column][vc_column_text css=""]Cuando hago sesiones de coaching laboral, tanto para personas desempleadas como para quienes buscan encontrar un trabajo mejor, muy frecuentemente me plantean que lo que más cuesta son las entrevistas personales que prácticamente todo proceso de selección tiene. Tras indagar en las causas de estas dificultades para afrontar las entrevistas, muchas veces llegamos a la conclusión de que no sabemos gestionar bien la ansiedad, junto con una falta de seguridad en sí mismos En este tipo de entrevistas normalmente se ponen en juego dos grandes factores. Por una parte los conocimientos técnicos y las aptitudes para desempeñar el puesto de trabajo para el cual estamos optando. Y por otra parte nuestras actitudes personales y la imagen que damos de nosotros mismos en la entrevista. Muchas veces me encuentro en las sesiones de coaching laboral con personas que aún dominando el primer factor (los conocimientos técnicos y aptitudes) no consiguen demostrarlos durante las entrevistas y ven cómo se traban y se bloquen ante preguntas técnicas supuestamente sencillas. Esto, evidentemente, perjudica al desarrollo del resto de la entrevista y, más allá de eso, hace que tengan una visión pesimista para futuras entrevistas.
En el Día Internacional Contra la Violencia de Género, queremos compartir en nuestro blog la canción 'M' del grupo Los Piratas: [youtube=https://www.youtube.com/watch?v=CF-my7A0Kro]

Aprovechando que hoy es sábado y que tenemos todo el fin de semana por delante, os preguntamos: ¿y por qué no dedicar un tiempo a escribir una carta de amor para nosotros mismos? Vamos a ver cómo lo podemos hacer; empecemos por hablar sobre la autoestima. una buena autoestima supone querernos valorando nuestras virtudes y también aceptando nuestros defectos La autoestima es cómo nos valoramos a nosotros mismos en todas nuestras facetas: físicamente, intelectualmente, como amigos y como amigas, como mujeres, como hombres, como hijos y como hijas,...

En estos días el WhatsApp está envuelto en polémica por los dos ticks azules, hay a quien le parece buena idea, otros los ven como una pérdida de privacidad y a otros simplemente no les importa. Hoy escribo sobre el WhatsApp no tanto por esta polémica, sino más bien por los problemas de comunicación que puede generar utilizar este tipo de servicio de mensajería instantánea.
el problema viene cuando no somos conscientes de que el lenguaje escrito tiene sus limitaciones y con él nos faltan elementos de la comunicación que si no aclaramos pueden generar malentendidos
En primer lugar me gustaría dejar claro que el WhatsApp puede ser una herramienta muy útil en nuestras relaciones sociales ya que es una vía asequible y práctica para estar conectados con los demás. No sólo podemos mandar mensajes escritos, sino también compartir fotos de momentos especiales, enlaces interesantes, etc. Con lo cual el WhatsApp bien utilizado tiene su parte positiva. [embed]https://www.flickr.com/photos/_fxw/10783156626[/embed]
Cuando nos encontramos tristes, con el ánimo bajo o con depresión tendemos a dejar de hacer las cosas que antes nos hacían disfrutar y que nos relajaban. Muy a menudo esto ocurre porque cuando nos encontramos deprimidos sentimos que las cosas que antes nos gustaban ahora ya no nos producen placer, por lo que perdemos la motivación y la ilusión por hacerlas.
practicar ejercicio regularmente puede ser útil para aliviar los síntomas de la depresión  porque mejora la producción de hormonas y neurotransmisores
Por otra parte cuando estamos tristes o con depresión parece que nos falta la energía que antes teníamos y hasta lo más cotidiano puede resultarnos fatigoso. De repente nos encontramos con que preferimos estar tumbados en la cama a salir a dar un paseo al sol, cuando antes éramos personas más activas. [embed]https://www.flickr.com/photos/sleepeverywhere/12482080443[/embed]

Como ya hemos tratado otras veces, aprender a relajarnos nos ayuda a reducir nuestra ansiedad, nuestro estrés y mejora nuestro estado de ánimo cuando estamos pasando por una depresión. Para ello es importante crear rutinas y espacios que formen parte de nuestro día a día, de forma que cuando lleguemos a casa tengamos disponible un rincón que nos sirva como "nuestro refugio” de tranquilidad, con rutinas donde poder estar un tiempo con nosotros mismos, tranquilos, meditando, en calma y dejándonos sentir verdaderamente en un lugar seguro. Esto nos ayudará a desconectar del ritmo acelerado que llevamos fuera de casa y nos permitirá hacer una transición entre el estrés de nuestro trabajo y nuestro espacio personal y familiar. Para crear “mi lugar” debemos buscar o crear un rincón en nuestra casa que nos agrade (basta con un pequeño rincón) y que podamos usar para estar tranquilos y en soledad por unos momentos. Opcionalmente podemos acondicionar este lugar con objetos que hagan la estancia más bonita, más agradable, con objetos que nos resulten acogedores, tranquilizadores y que sintamos como nuestros (por ejemplo unas figuritas, unos pañuelos, láminas, algún recuerdo emotivo…). También los aromas agradables pueden ayudarnos a relajarnos y a reducir nuestra ansiedad y estrés, para ello añadiremos a “mi lugar” aromas que nos resulten placenteros y que nos ayuden a combatir nuestro estado de ánimo cuando nos sentimos con depresión (por ejemplo con incienso, aromas esenciales, flores naturales como el espliego, la lavanda o la melisa…) Además, la música también os puede ayudar a aumentar...