27 Dic Los 8 miedos que nos pueden asaltar al emprender un proyecto
Emprender un proyecto, un cambio de vida, sea o no autogestionado, genera dudas y miedos que pueden paralizarnos. Como psicólogos podemos ayudar a gestionar estos momentos a través de nuestra experiencia y las herramientas que brindan la psicología y el coaching estratégico.
Veamos a continuación los miedos que me encuentro más a menudo en las sesiones de coaching profesional para emprendedores:
1. MIEDO AL FRACASO: creo que es uno de los miedos que más causa ansiedad y estrés en quienes comienzan un proyecto. Incluye el miedo a sentirse «un fracasado» si el proyecto no da los frutos esperados, y también el miedo a que los demás sean espectadores del fracaso de nuestro proyecto. Cuando la persona percibe que ha fracasado puede llegar a caer en una depresión. Afrontar este miedo supone a veces un cambio conceptual, un cambio en la narrativa del proceso de emprender que incorpore el propio proceso de error y fallo en motor de crecimiento y aprendizaje.
2. MIEDO A LA INCERTIDUMBRE: este miedo también puede causar una gran ansiedad y estrés, y es que cuando trabajamos de manera autónoma o en nuestro propio proyecto normalmente no tenemos una nómina fija al mes, con lo que no podemos predecir cómo nos irá el mes siguiente. En términos de cómo procesa nuestro cerebro la información, incertidumbre equivale a peligro. Como empresarios y autónomos sabemos que tener rutinas de equilibrio y relajación o meditación ayuda mucho a navegar estos mares de incertidumbre, desde la base segura del día a día, y la planificación.
3. MIEDO A NO VALER PARA AUTOGESTIONARSE: cuando uno pasa de trabajar como asalariado a trabajar como autónomo tiene que hacerse cargo de todo su trabajo. Esto tiene la parte positiva de tener más capacidad de decisión pero también conlleva tener mayores responsabilidades, que pueden hacer brotar nuestros miedos. Como empresario o autónomo desarrollas poderes que trabajando para terceros no sabías que tenías.
4. MIEDO A COMPROBAR QUE ESTABA EQUIVOCADO: este miedo tiene que ver con que, con posterioridad a poner en marcha el proyecto, comprobemos que no es a lo que realmente nos queríamos dedicar o que pensemos que nos podría haber ido mejor si hubiéramos elegido otra alternativa. Evidentemente, esto puede causar una importante ansiedad e, incluso, depresión.
5. MIEDO A NO SABER SEPARAR LA VIDA PERSONAL DE LA VIDA PROFESIONAL: todos podemos caer en la autoexplotación, y a veces peor que un mal jefe. Dado que el autónomo o el empresario no siempre tiene horarios de trabajo definidos, podemos tener miedo a que el trabajo abarque demasiado espacio de nuestro tiempo personal. Llegada esta situación pueden aparecer problemas de pareja, de estrés, de ansiedad y de depresión (entre otros).
6. MIEDO A ENDEUDARSE: cuando tenemos que hacer una inversión y pedir un préstamo, uno de los miedos que pueden asaltarnos es que no consigamos abordar dicho préstamo.
7. MIEDO A QUE SEA DEMASIADO TARDE PARA EMPRENDER: casi nunca es tarde para iniciar un nuevo proyecto, no obstante, hay quienes entienden que un emprendedor es una persona joven, y que ellos pueden estar ya mayores para re-inventarse. Evidentemente en la juventud se tiene mucha más energía y temeridad, a veces muy necesarias para poner en marcha cosas inciertas o arriesgadas, pero la edad da una experiencia que también sirve a veces más que 100 masters juntos.
8. MIEDO A NO SER SUFICIENTEMENTE CREATIVOS: este miedo es especialmente común para quienes inician un proyecto ligado a una profesión artística y puede llevarnos a sentirnos inseguros de nosotros mismos, con el consiguiente bloqueo para nuestra creatividad.
En nuestra consulta sabemos cómo un psicólogo con experiencia en estos temas puede reducir la fuerza de estos miedos, a veces incluso darles la vuelta para afrontarlos y poner en marcha la empresa que tengas en la cabeza. El miedo tiene la habilidad de paralizarnos, como lo hacen los peligros en el mundo real, pero con buen ánimo y estrategia, y tal vez algún cambio conceptual, la mayoría de miedos se disipan. Si estás paralizado por alguno de estos miedos, no dudes en pedir una cita,