La buena comunicación en la pareja es fundamental. Un ejercicio que resulta útil en terapia de pareja y que incide mucho en mejorar vuestra vida diaria es el siguiente: Empecemos por el principio, ¿qué son los mensajes Yo? Son un tipo de mensaje que nos ayuda a expresar cómo nos sentimos ante algo que hace nuestra pareja y qué nos gustaría que cambiara respecto a esa situación. Nos ayudan a podernos expresar con claridad, en lugar de dar por supuesto que nuestra pareja entiende perfectamente nuestras necesidades y sentimientos. También son una buena alternativa a esperar que la telepatía funcione, o guardarnos nuestros sentimientos negativos hasta un punto en el que no aguantemos más y explotemos. Explotar es lo último que deberíamos hacer con la persona con la que convivimos. Si es nuestro socio o socia de vida, debemos aprender a resolver los problemas mejor que con nadie en el universo, generando cero resentimiento en el proceso, porque al fin y al cabo, ¿al lado de quién vas a dormir esta noche? El nombre de este tipo de mensajes nos indica que hablamos desde cómo nosotros (Yo) nos sentimos o deseamos, y qué es lo que nosotros (Yo) queremos. Es decir, que hablamos desde el “Yo”, esto facilita que el otro entienda cuáles son nuestras verdaderas necesidades y qué cambios desearíamos que hiciera.

Emiliano Bruner reflexiona sobre la consciencia humana y sus sesgos cognitivos, con sus pros y sus contras en el programa LQTD. Es muy interesante la idea de que conocer nuestros sesgos cognitivos nos predispone favorablemente para ser menos vulnerables a su influencia. Uno de los sesgos constitucionales del ser humano es el de estar constantemente proyectándonos hacia el pasado y hacia el futuro con una ventana muy amplia y compleja. Ser capaces de interferir en este proceso mental es vital para salir de la depresión y no caer en las trampas de la ansiedad. Una psicoterapia puede ayudarte a vivir más plenamente en el presente....

En mi consulta me encuentro a menudo con personas cuyos problemas muchas veces tienen su origen en una baja autoestima, que se refleja en lo mucho que les cuesta poner límites a los demás, y hasta reconocer y hacer valer sus derechos, intereses y necesidades....

Muchas de las personas con las que hago coaching laboral para encontrar empleo me comentan que dado que llevan un tiempo buscando se sienten desmotivadas, inseguras, con ansiedad e incluso con depresión. Cuando analizamos qué les ocurre durante las entrevistas personales de los procesos de selección en los que han participado, vemos que en muchas ocasiones se dicen a si mismos mensajes negativos, los llamados automensajes negativos.

los auto-mensajes son frases que nos decimos a nosotros mismos muchas veces sin verbalizarlas externamente

Detengamos primero en el concepto de los auto-mensajes: son frases que nos decimos a nosotros mismos muchas veces sin verbalizarlas externamente, es decir, que nos las decimos internamente como si estuviéramos hablando con nosotros mismos, son  como una especie de diálogo interior que podemos establecer  en ciertos momentos. Estos automensajes pueden tener un carácter positivo, negativo o neutro.

Volvamos los automensajes negativos y al coaching laboral. En las entrevistas de trabajo, cuando aparecen este tipo de mensajes lo hacen de una  manera intrusiva y automática, lo que produce una sensación de pérdida de control sobre la situación y normalmente su contenido está relacionado con la inseguridad y los sentimientos de ansiedad y de depresión del entrevistado.

Hay un ejercicio muy útil que uso mucho en la consulta. Puede parecer de primeras muy sencillo pero da mucho juego. A la mayor parte de la gente le resulta sorprendente. El ejercicio trata sobre nuestros derechos personales, aquellos que todos tenemos y que siempre deberíamos velar por que se respeten. Aunque los derechos personales puedan parecer muy obvios, con frecuencia me encuentro que muchas personas no son ni siquiera conscientes de ellos y descubren que durante años no han ejercido algunos de estos derechos. Los derechos personales son un concepto básico, delimitan el respeto mínimo que debe darse entre dos personas y también el respeto que nos debemos a nosotros/as mismos/as. Además, pueden estar en el origen de problemas de depresión, de ansiedad, autoestima, de acoso laboral, de relación de pareja, etc., por eso es importante evaluarlos bien en el proceso de una psicoterapia.

Un día más quiero compartir con vosotros una técnica para que podáis relajaros en vuestros día a día y para que podáis alejar vuestras preocupaciones. Gracias a la relajación podemos combatir el estrés y la ansiedad que están presentes en nuestras vidas, así como podemos mejorar nuestro estado de ánimo. Además, con la relajación ayudamos a que nuestro cuerpo se libere de tensiones y sobrecargas, por lo que también sentimos un beneficio a nivel fisiológico....

La investigación realizada por el equipo de la psicóloga Marsha Richins (Universidad de Misuri) y de Lan Chaplin (Universidad de Illinois), pone de relieve que los niños que son premiados o castigados con incentivos materiales tienen mayor probabilidad de terminar siendo adultos materialistas. El objetivo del estudio era medir los efectos que provoca en el niño la "educación materialista", en la que los padres utilizan los regalos para expresar su amor o para premiar la buena conducta del niño. Las madres y padres que actúan según la llamada "calidez parental" -es decir progenitores que enseñan a sus hijos a conseguir las cosas que quieren a través de la buena conducta y el premio- pueden estar contribuyendo a que sus hijos se terminen convirtiendo en adultos materialistas, para los  que las posesiones  son una señal de éxito. Curiosamente, los regalos no hacen que estos niños sean más propensos a pensar que las cosas materiales les harán felices, sino que simplemente aprenden a juzgarse a sí mismos y a los otros en función de las posesiones. Las educación en el "premio" pueden hacer creer al niño que el camino para conseguir sus metas conlleva indefectiblemente una recompensa, en vez de enseñar que es el propio camino, y no la recompensa, lo que realmente ofrece la verdadera satisfacción personal. El apego material se extiende también al castigo, ya que se ha demostrado que cuando los padres utilizan como estrategia educativa alejar los juguetes de los niños cuando hacen algo malo, a la larga puede generar adultos inseguros. Entonces… ¿Ser...

Aunque parezca una contradicción que en una misma frase puedan coexistir dos palabras como "miedo" y "felicidad", lo cierto es que me encuentro en mi consulta de psicología con cierta frecuencia a personas que sin saberlo tienen miedo a ser felices. Normalmente son personas que viven angustiadas por posibles situaciones de futuro que pueden ir mal y que cuando en un momento de su vida parece irles bien, viven con el temor -y casi con la certeza- de que en breve algo malo les pueda suceder. Es decir, que o bien viven proyectadas en un futuro catastrófico o bien viven en una calma tensa a la espera de que "venga algo malo". Cuando me comentan el tipo de pensamientos que tienen y la ansiedad, el estrés y la depresión que les invade, siempre les pregunto si creen que se merecen ser felices. En este punto reflexionan y la mayor parte de los casos tienen que reconocerse que realmente consideran que no valen lo suficiente como para merecer ser felices. Ahí es donde se ponen al descubierto la baja autoestima, la inseguridad y la culpabilidad que les acompaña. Porque si no nos apreciamos a nosotros mismos difícilmente podemos creernos merecedores de tener una vida feliz, difícilmente nos enfocaremos hacia esa vida y difícilmente nos rodearemos de personas que nos hagan felices. Por lo contrario, lo más probable es que no podamos disfrutar de los momentos buenos que nos brinde la vida porque estaremos demasiado ocupados preocupándonos por un futuro negativo que quizás nunca llegue. Pensando...

En los últimos años he podido comprobar cómo aumentaba el número de personas que solicitaban terapia por estrés laboral y también por síntomas de depresión y ansiedad (asociados en muchos casos al síndrome de burnout). En España siempre ha habido un déficit de organizaciones que cuiden de sus empleados y que se esmeren por tener en consideración la compatibilización de la vida familiar y laboral. En los últimos años, con la crisis económica, se ha acentuado aún más este déficit y se ha aumentado la presión sobre los trabajadores (incluídos los autónomos). Cada vez son más las personas que no se atreven a coger una baja por miedo a que esto perjudique su imagen en la empresa y que sufren de problemas psicológicos derivados de la incetidumbre que genera el actual mercado laboral....