Una persona sufre estrés laboral cuando las exigencias del entorno en el que trabaja exceden a la capacidad que tiene para hacerlas frente o controlarlas, generando síntomas como irritabilidad, ansiedad, frustración ...

El teletrabajo ha aumentado en los últimos años. Son muchas las personas que alrededor del mundo trabajan al menos parte de su jornada desde casa y que han adaptado su vivienda para poder tener un espacio de trabajo....

Muchas de las personas con las que hago coaching laboral para encontrar empleo me comentan que dado que llevan un tiempo buscando se sienten desmotivadas, inseguras, con ansiedad e incluso con depresión. Cuando analizamos qué les ocurre durante las entrevistas personales de los procesos de selección en los que han participado, vemos que en muchas ocasiones se dicen a si mismos mensajes negativos, los llamados automensajes negativos.

los auto-mensajes son frases que nos decimos a nosotros mismos muchas veces sin verbalizarlas externamente

Detengamos primero en el concepto de los auto-mensajes: son frases que nos decimos a nosotros mismos muchas veces sin verbalizarlas externamente, es decir, que nos las decimos internamente como si estuviéramos hablando con nosotros mismos, son  como una especie de diálogo interior que podemos establecer  en ciertos momentos. Estos automensajes pueden tener un carácter positivo, negativo o neutro.

Volvamos los automensajes negativos y al coaching laboral. En las entrevistas de trabajo, cuando aparecen este tipo de mensajes lo hacen de una  manera intrusiva y automática, lo que produce una sensación de pérdida de control sobre la situación y normalmente su contenido está relacionado con la inseguridad y los sentimientos de ansiedad y de depresión del entrevistado.

En los últimos años he podido comprobar cómo aumentaba el número de personas que solicitaban terapia por estrés laboral y también por síntomas de depresión y ansiedad (asociados en muchos casos al síndrome de burnout). En España siempre ha habido un déficit de organizaciones que cuiden de sus empleados y que se esmeren por tener en consideración la compatibilización de la vida familiar y laboral. En los últimos años, con la crisis económica, se ha acentuado aún más este déficit y se ha aumentado la presión sobre los trabajadores (incluídos los autónomos). Cada vez son más las personas que no se atreven a coger una baja por miedo a que esto perjudique su imagen en la empresa y que sufren de problemas psicológicos derivados de la incetidumbre que genera el actual mercado laboral....

Emprender un proyecto, un cambio de vida, sea o no autogestionado, genera dudas y miedos que pueden paralizarnos. Como psicólogos podemos ayudar a gestionar estos momentos a través de nuestra experiencia y las herramientas que brindan la psicología y el coaching estratégico. Veamos a continuación los miedos que me encuentro más a menudo en las sesiones de coaching profesional para emprendedores: 1. MIEDO AL FRACASO: creo que es uno de los miedos que más causa ansiedad y estrés en quienes comienzan un proyecto. Incluye el miedo a sentirse "un fracasado" si el proyecto no da los frutos esperados, y también el miedo a que los demás sean espectadores del fracaso de nuestro proyecto. Cuando la persona percibe que ha fracasado puede llegar a caer en una depresión. Afrontar este miedo supone a veces un cambio conceptual, un cambio en la narrativa del proceso de emprender que incorpore el propio proceso de error y fallo en motor de crecimiento y aprendizaje. 2. MIEDO A LA INCERTIDUMBRE: este miedo también puede causar una gran ansiedad y estrés, y es que cuando trabajamos de manera autónoma o en nuestro propio proyecto normalmente no tenemos una nómina fija al mes, con lo que no podemos predecir cómo nos irá el mes siguiente. En términos de cómo procesa nuestro cerebro la información, incertidumbre equivale a peligro. Como empresarios y autónomos sabemos que tener rutinas de equilibrio y relajación o meditación ayuda mucho a navegar estos mares de incertidumbre, desde la base segura del día a día, y la...

Usamos y abusamos de la palabra 'estrés', pero ¿sabémos de dónde se ha cogido el término? Un breve repaso de la historia: Originalmente el término estrés proviene del campo de la física, concretamente de la física de metales, donde se aplica para referirse a la modificación que experimenta un cuerpo 'elástico' cuando actúa sobre él una fuerza externa. Lo cual nos indica que en el fenómeno del estrés hay al menos dos 'momentos' o 'actores'; por una parte, una exigencia generada desde el 'exterior' (el 'estresor', estímulo o agente del estrés) que, por otra parte, produce una respuesta, una adaptación o una modificación en el receptor determinada en función de su 'resistencia' (segundo actor).
[vc_row css_animation="" row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern"][vc_column][vc_column_text css=""]Cuando hago sesiones de coaching laboral, tanto para personas desempleadas como para quienes buscan encontrar un trabajo mejor, muy frecuentemente me plantean que lo que más cuesta son las entrevistas personales que prácticamente todo proceso de selección tiene. Tras indagar en las causas de estas dificultades para afrontar las entrevistas, muchas veces llegamos a la conclusión de que no sabemos gestionar bien la ansiedad, junto con una falta de seguridad en sí mismos En este tipo de entrevistas normalmente se ponen en juego dos grandes factores. Por una parte los conocimientos técnicos y las aptitudes para desempeñar el puesto de trabajo para el cual estamos optando. Y por otra parte nuestras actitudes personales y la imagen que damos de nosotros mismos en la entrevista. Muchas veces me encuentro en las sesiones de coaching laboral con personas que aún dominando el primer factor (los conocimientos técnicos y aptitudes) no consiguen demostrarlos durante las entrevistas y ven cómo se traban y se bloquen ante preguntas técnicas supuestamente sencillas. Esto, evidentemente, perjudica al desarrollo del resto de la entrevista y, más allá de eso, hace que tengan una visión pesimista para futuras entrevistas.

Algunos indicadores y gráficas de la crisis mundial. En España la deuda pública ya está oficialmente en 1,17 billones de Euros, y eso que hablamos de la deuda según el protocolo de déficit excesivo, y que deja fuera de la cuenta una importante cantidad de deuda, lo que ha llevado a algunos economistas a afirmar que la deuda pública española ya representa más del 120% del PIB, frente al 97% oficial....