Salud autogestionada frente al fracaso del modelo sanitario
Ante la crisis del modelo de salud público/estatal, surgen alternativas basadas en una redefinición de la salud y atención sanitaria basadas en modelos integrales, holísticos, y autogestionados, lo que en la práctica dota a las personas de un mayor protagonismo y papel activo en la gestión de su propia salud. El proyecto Aurea Social, dentro de la Cooperativa integral catalana, hace realidad un modelo de salud alternativo y social. Lo llaman Sistema de Salud Pública Cooperativista de la Cooperativa Integral Catalana y su primer Centro de Autogestión Primaria en Salud en el centro de Barcelona da mucha envidia (sana).
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Hay médicos, enfermeros, científicos, terapeutas, especialistas en acupuntura, biomédicos, psicólogos... se hacen llamar facilitadores de salud y su intención es intentar “construir entre todos una nueva salud”.[/caption]Hay médicos, enfermeros, científicos, terapeutas, especialistas en acupuntura, biomédicos, psicólogos... se hacen llamar facilitadores de salud y su intención es intentar “construir entre todos una nueva salud”. No se consideran alternativos a la salud pública, pero abogan por una revolución integral que desemboque en “otro sistema”, ya que al actual lo consideran “fracasado” y“asistencialista”.




La investigación reveló que estar casado es 20 veces más importante para el bienestar de la persona que sus ingresos. Así, según los investigadores, el estudio arrojó datos inesperados, como que el 10% de los asalariados británicos se sentían más infelices que los que ganan menos o que las personas con carreras eran significativamente más ansiosas que los que no habían ido a la universidad.
Por otro lado, las cifras también indicaron que el tener hijos no tiene casi ningún impacto en el día a día de la felicidad de una persona, aunque los padres sí que sienten que la vida es más "valiosa".
El desarrollo científico y tecnológico permite responder antes y con más potencia a más variados problemas, y por mayor número de diferentes profesionales de salud. Basta pensar en las vacunas, la anestesia, la asepsia, los antibióticos, la TAC (tomografía axial computarizada), las distintas formas de presentación de la morfina, la terapia psicológica breve y otros mil conocimientos y aplicaciones que hoy hacen posible intervenir con más efectividad y precisión. Esta capacidad de modificar el curso del enfermar se acompaña, como es lógico, de una mayor necesidad de "afinar", de adecuar la respuesta a las necesidades, para ofrecer lo mejor a cada paciente (y al tiempo evitar daños innecesarios) según sus expectativas y problemas.
Al "afinar" la respuesta no hacemos más que cumplir con el viejo y básico fundamento de la Medicina, el primum non nocere (en su versión actual, prevención cuaternaria, conjunto de actividades que pretenden evitar o paliar los daños causados por la actividad del sistema sanitario).