Blog de Psicólogos A&I

Recursos sobre Ansiedad, Trauma y Estrés

Cuando dejamos de entender el corazón como una válvula o una víscera, y por ahí van los tiros de la ciencia moderna, el corazón cobra conciencia y se transforma en el primer  canal de información de nuestro cuerpo, antes que el cerebro. La matemática Anne Marie Marquier es una de las muchas voces que se alzan hoy en día para reivindicar, probar y demostrar que el corazón es en si mismo un sistema nervioso autónomo con más de 40.000 neuronas, que cuenta con una intrincada red de neurotransmisores, hormonas, proteínas y células, lo que lo convierte en un órgano con capacidad de pensar y actuar al margen de las ordenes del cerebro, pudiendo desde aprender, recordar y percibir. Estas capacidades o cualidades del corazón son debidas a cuatro tipo de conexiones distintas que realizan el corazón y el cerebro y que van desde las puramente neurológicas, bioquímicas, biofísicas y energéticas. La primera conexión entre el corazón y el cerebro es neurológica. Aunque nos resulte raro, el corazón envía mas datos al cerebro de los que recibe, convirtiéndolo en el único órgano del cuerpo con autonomía para inhibir o activar determinadas partes del cerebro influyendo de este modo en nuestra percepción de la realidad. Una segunda conexión se realiza a nivel bioquímico. El corazón el encargado de producir el péptido natriurétrico auricular  ANF, hormona fundamental para garantizar  la homeostasis del cuerpo. Pero el péptido ANF  no se detiene ahí ya que uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés...

La alta sensibilidad no es un trastorno ni una patología. En los últimos años se ha popularizado mucho y sigue habiendo mucha controversia sobre la utilidad del término, ya que se solapa con un rasgo muy pronunciado de introversión donde además se da un bajo nivel de tolerancia a los estímulos sensoriales, lo cual lo une también con los llamados síndromes de sensibilización central. Independientemente de la polémica estamos ante un rasgo que con una psicoterapia o un proceso de coaching adecuado, es fácilmente canalizable....

Son mas de 80 millones en EE.UU, y en España representan ya a una población de mas de ocho millones de personas. Se trata de la franja de jóvenes entre 18 y 33 años que en el año 2025, según la consultora Deloitte supondrán el 75% de la fuerza laboral mundial. Son los jóvenes mejores  preparados que ninguna sociedad ha tenido nunca, con un poder de compra de 1,3 billones de dólares, pero que, sin embargo, está comprando mucho menos que sus predecesores. Los millennials alargan su adolescencia hasta los 40 años, sufren un paro sin precedentes, desconfían de los bancos y las instituciones, y por eso no se hipotecan con la compra de viviendas y coches. Son individuos que a la hora de trabajar valoran mas el enriquecimiento personal y el grado de satisfacción y prestigio que el trabajo les pueda proporcionar, que la retribución económica. Ya no vale trabajar dónde sea al precio que sea, el millennials exige de la empresa una actitud ética, por eso siempre preferirán  Sillicon Valley antes que un puesto en Wall Street. Es la generación nativa de Internet, la primera que ha crecido en la red  participando activamente en las redes sociales y en el intercambio de información, la opinión es la que cuenta e inclina la balanza sobre un producto u otro, una empresa, una película, un libro. Es la generación que duerme con su smartphone, del selfie, del crowdfunding, los vehículos compartidos, de los huertos urbanos, del libro electrónico y los contenidos gratis, pero paradójicamente,...

Cuando trabajo desde el coaching me encuentro mucha gente que que se bloquea debido a su perfeccionismo. La diferencia entre aspirar a hacer las cosas bien y el perfeccionismo es que en el primer caso intentamos alcanzar nuestras metas siendo eficientes y eficaces, lo que nos puede ayudar a la hora de rendir en una tarea. Mientras que en el segundo caso aspiramos a hacer la tarea perfecta, es decir, que nos ponemos muy altas exigencias que difícilmente podemos cumplir....

Se podría pensar que la belleza provee de una especie de halo. Los psicólogos llaman a esto la heurística de "lo que es bello es bueno". No es nuevo que las personas usen de su atractivo físico para conseguir cosas, desde el poeta Walt Whitman cuya excelente presencia le abrió todos los salones de Nueva York a pesar de su ajada vestimenta, hasta el estrafalario protagonista de la serie 30 Rock, un incompetente que aun así se las arregla para vivir en un feliz auto engaño gracias a su buen aspecto. Ese auto engaño es lo que se ha denominado “la burbuja”, y esta crece con los años, generando un efecto acumulativo en el individuo: ganas confianza en ti mismo, piensas más en positivo y tienes más oportunidades de demostrar cuán competente eres. La belleza está ligada a un conjunto de ideales culturales y su apreciación es sólo un atajo cognitivo para una evaluación rápida de la persona, y como tal no es muy fiable, pues asociamos ese patrón estético a las capacidades de la persona pero no hay que olvidar que la belleza no compensa una mala personalidad ni la ausencia de capacidades. Pros: la belleza juega a favor…. 1- Una gran cantidad de investigaciones demuestran que los profesores tienden a asumir que los estudiantes guapos, tanto en el colegio como en la universidad, son más competentes e inteligentes 2- Cuando vemos a alguien guapo nuestro inconsciente, por asociación, asume que también ha sido bendecido en otros aspectos. 3- Los atractivos suelen ganar más dinero y...

La investigación realizada por el equipo de la psicóloga Marsha Richins (Universidad de Misuri) y de Lan Chaplin (Universidad de Illinois), pone de relieve que los niños que son premiados o castigados con incentivos materiales tienen mayor probabilidad de terminar siendo adultos materialistas. El objetivo del estudio era medir los efectos que provoca en el niño la "educación materialista", en la que los padres utilizan los regalos para expresar su amor o para premiar la buena conducta del niño. Las madres y padres que actúan según la llamada "calidez parental" -es decir progenitores que enseñan a sus hijos a conseguir las cosas que quieren a través de la buena conducta y el premio- pueden estar contribuyendo a que sus hijos se terminen convirtiendo en adultos materialistas, para los  que las posesiones  son una señal de éxito. Curiosamente, los regalos no hacen que estos niños sean más propensos a pensar que las cosas materiales les harán felices, sino que simplemente aprenden a juzgarse a sí mismos y a los otros en función de las posesiones. Las educación en el "premio" pueden hacer creer al niño que el camino para conseguir sus metas conlleva indefectiblemente una recompensa, en vez de enseñar que es el propio camino, y no la recompensa, lo que realmente ofrece la verdadera satisfacción personal. El apego material se extiende también al castigo, ya que se ha demostrado que cuando los padres utilizan como estrategia educativa alejar los juguetes de los niños cuando hacen algo malo, a la larga puede generar adultos inseguros. Entonces… ¿Ser...

Seguro que muchos nos sentimos identificados, como pacientes, en lo que sucede en este video. Muchas veces los profesionales sanitarios, cuya formación es principalmente teorico-técnica a lo largo de los primeros años de formación, acaban tras varios años con la sensibilidad y humanidad muy mermadas. Otras veces las duras condiciones de trabajo acaban haciendo que los profesionales sanitarios, quemados, tomen como defensa esta distancia. La medicina especialmente, pero la psicología también, tienden a cosificar a las personas, o las reduce a síntomas y problemas. Cosas tan elementales, y tan terapéuticas, como la empatía, la compasión, la cortesía y la amabilidad no son materias en los planes de estudio. Mirar a los ojos, tratar de hablar el mismo "lenguaje" que nuestros interlocutores, esos pacientes tan "pacientes", y tratar de no mostrarnos o hablar como un experto ayudan a crear un ambiente positivo, y a percibir a ese psicólogo, o ese otro que te va a ayudar, como más cercano, sensible y humano. Nosotros lo tenemos muy claro, pero como pacientes, no tengamos tampoco miedo a exigirlo. Muy probablemente ese profesional pondrá la misma cara de estupefacción que en el video, pero le estaremos ayudando a mejorar su consulta. https://www.youtube.com/watch?v=BrsWWkIRTnY...

El otro día hablando con una de las personas que atiendo en mi consulta de psicología en Madrid me dí cuenta de que el concepto de asertividad puede ser complicado de entender. Por eso hoy quiero hablar sobre qué es y qué no es la asertividad. Empecemos hablando sobre los tres grandes estilos de comunicación; pasivo, agresivo y asertivo: ESTILO COMUNICATIVO PASIVO: Es aquel en el que la persona no expresa su opinión, sus pensamientos, sus sentimientos o sus necesidades, por lo que tiende a adaptarse a lo que propone y quiere el otro. Un ejemplo de ello sería un par de amigos que quedan para ir al cine, uno de ellos propone una película que no le apetece al otro, pero el otro amigo no es capaz de decirle que no quiere verla por lo que finalmente compran entradas para dicha película....

Oliver Sacks, Catedrático de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, y autor de numerosos libros, entre ellos Despertares (en el que se basó la película homónima) y El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. El escrito, 'De mi propia vida', es un relato personal, vital y conmovedor, escrito desde la anticipación de su propia muerte, debido a un cáncer en estado terminal:  

De mi propia vida

En el tiempo que me queda, tendré que arreglar mis cuentas con el mundo

Hace un mes me encontraba bien de salud, incluso francamente bien. A mis 81 años, seguía nadando un kilómetro y medio cada día. Pero mi suerte tenía un límite: poco después me enteré de que tengo metástasis múltiples en el hígado. Hace nueve años me descubrieron en el ojo un tumor poco frecuente, un melanoma ocular. Aunque la radiación y el tratamiento de láser a los que me sometí para eliminarlo acabaron por dejarme ciego de ese ojo, es muy raro que ese tipo de tumor se reproduzca. Pues bien, yo pertenezco al desafortunado 2%. Doy gracias por haber disfrutado de nueve años de buena salud y productividad desde el diagnóstico inicial, pero ha llegado el momento de enfrentarme de cerca a la muerte. Las metástasis ocupan un tercio de mi hígado, y, aunque se puede retrasar su avance, son un tipo de cáncer que no puede detenerse. De modo que debo decidir cómo vivir los meses que me quedan. Tengo que vivirlos de la manera más rica, intensa y productiva que pueda. Me sirven de estímulo las palabras de uno de mis filósofos favoritos, David Hume, que, al saber que estaba mortalmente enfermo, a los 65 años, escribió una breve autobiografía, en un solo día de abril de 1776. La tituló De mi propia vida.