La endometriosis es conocida como la enfermedad del silencio, a pesar de que la sufren más de 170 millones de mujeres en el mundo. Las que han decidido ponerse delante de la cámara en este documental cuentan la historia  común de sus vidas, ligada a la enfermedad, al sufrimiento y a la incomprensión (y añadiríamos, en estos tiempos de recortes, a la indefensión y desatención médica). Una enfermedad desconocida durante décadas, invalidante como pocas, crónica y con unas devastadoras consecuencias en la fertilidad y vida de la mujer. El desconocimiento clínico y la escasez de recursos dirigidos a la investigación sobre las causas y el tratamiento no han sido prioritarios, a pesar de que el número de afectadas crece considerablemente. Sin duda una causa que debería unir a muchas mujeres y por algunas de las posibles causas, una cuestión de salud pública. El estilo de vida moderno, la vida en las metrópolis, el estrés y la ansiedad, el descenso de la natalidad o la contaminación ambiental que ha inundado de estrógenos casi todo son algunas de las causas que se barajan tras ésta incomprendida y desconocida dolencia...

La población española está envejeciendo rápidamente. Cada vez padecemos un mayor número de enfermedades relacionadas con el deterioro del cerebro y la vejez que afecta a la cognición. La cognición es la facultad de un ser vivo para procesar información a partir de lo que percibe y el conocimiento adquirido principalmente. El aprendizaje, razonamiento, atención, memoria, resolución de problemas, toma de decisiones y procesamiento del lenguaje son procesos cognitivos. Algunos antropólogos estiman que nuestros ancestros recorrían entre diez y veinte kilómetros diariamente para poder obtener alimentos en tiempos en los que el clima había cambiado. Nuestro desarrollo se dio en movimiento, todos los actos más simples de nuestra vida se realizaban sobre la marcha. Nuestro cerebro y nuestra capacidad cognitiva emprendieron su camino entre áridas sabanas, junglas, ríos y montañas. El movimiento, así dicho, parece algo sencillo, pero para producirse es necesario que se pongan en marcha muchos mecanismos perfectamente coordinados entre sí  para poder realizar diversas funciones. Paradójicamente, hoy en día, para conseguir el sustento no tenemos que movernos mucho, somos sedentarios y nos movemos usando diferentes tipos de transporte, y parte de nuestro ocio se materializa en el uso de aparatos electrónicos como televisores, ordenadores, tabletas y demás cachivaches que no ayudan demasiado a movernos. El polifacético Bill Nye ya lo dijo “Algo no va muy bien en una sociedad que va al gimnasio en coche para montar en una bicicleta estática”. Movernos es crucial para nuestro desarrollo al realizar nuestras diversas actividades diarias y parece que también para mantenernos sanos...