11 Mar ¿Serías capaz de aguantar 15 minutos a solas con tus pensamientos?
En 11 estudios, descubrimos que a los participantes no disfrutaron pasando de 6 a 15 minutos solos en una habitación sin nada que hacer más que pensar, disfrutaban mucho más realizando actividades mundanas externas, y muchos prefirieron aplicarse descargas eléctricas a sí mismos antes que permanecer a solas con sus pensamientos. La mayoría de la gente al parecer prefiere hacer algo en lugar de nada, incluso cuando ese algo es negativo. (Timothy D. Wilson)
Os diré qué es exactamente lo que encontraron en el estudio realizado por Timothy D. Wilson y cuyo interesante título traducido sería “Simplemente piensa: los desafíos de la mente desenganchada”.
El propósito inicial de Wilson era estudiar cuánto era capaz de disfrutar la gente con sus pensamientos, sin estimulación externa. Más tarde quiso entender mejor a los que no lo disfrutaban tanto y saber qué estarían dispuestos a hacer con tal de no lidiar con sus pensamientos.
En una de las variantes dieron a los participantes primero la experiencia de distraerse con diferentes estímulos, placenteros y desagradables. El desagradable era una breve descarga eléctrica previamente estudiada para ser lo suficientemente dolorosa, y era aplicada en el tobillo del participante. Más tarde se les preguntaba si pagarían por repetir alguno de los estímulos, y si pagarían por no tener que repetir alguno de los estímulos.
Hasta aquí todo muy normal. Si bien ya encontraron que una parte ni siquiera consideró molesta la descarga, y mira según parece se hicieron estudios previos para decidir qué cantidad de descarga hacer para que objetivamente fastidiase. Esto ya indica que un porcentaje de la muestra (11 de 55) mostraba insensibilidad o desconexión con alguna parte de sí mismos, en este caso sus sensaciones físicas, algo que los psicólogos identificamos como rasgos de disociación, presentes en muchos cuadros, entre ellos estrés postraumático.
El caso es que la segunda parte del experimento constaba de una parte, en la que se daba la opción de re-experimentar alguno de la serie de estímulos que previamente habían experimentado, placenteros y desagradables, o simplemente quedarse sin hacer nada pensando.
Encontraron que sorprendentemente una parte de los participantes, decidían voluntariamente aplicarse de nuevo las conocidas descargas dolorosas en lugar de permanecer 15 minutos con sus pensamientos, a pesar incluso de que habían dicho que pagarían 5 dólares por no volver a pasar por ello.
Nuestra opinión al respecto del estudio es que el estudio es muy pequeño para hacer generalizaciones a partir de él, pero para nosotros baste decir que cuadra con lo que vemos en consulta y con nuestro enfoque teórico. Las personas en general en nuestra cultura, aunque esto está cambiando, no estamos entrenadas en colonizar ese espacio mental de mirarnos a nosotros mismos, y la introducción de un dispositivo multimedia con horas de autonomía y conexión de internet, como ha sido el móvil, es nuestra excusa perfecta para no atendernos a nosotros mismos. Lo tenemos muy visto: antes twitter que con mis pensamientos.
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Fuentes:
