Depresión: Hoy no me puedo levantar
¿Os acordáis de la famosa canción 'Hoy no me puedo levantar ' del grupo musical Mecano ? Esta mañana me ha venido a la cabeza recordando lo que una persona me contaba el otro día sobre que le pasaba desde que sentía que tenía depresión.
Me comentaba que por las mañanas se levantaba como si no hubiera dormido bien, sin fuerzas, daba igual que hubiera estado en la cama muchas horas, siempre se levantaba sin energías. No se sentía ilusionada por empezar con el día tanto si era entre semana como si era el fin de semana. Tenía ganas de quedarse todo el día en la cama acurrucada bajo las sábanas. Esta sensación al empezar el día no hacía más que empeorar su depresión y reforzar su desmotivación a la hora de ponerse en marcha y hacer actividades que le sacaran de su estado depresivo.
Pensaba en esa persona y en que empezaba su día diciendose "hoy no me puedo levantar", porque le fallaban los ánimos. Por contraposición, pensaba, que la protagonista de la canción de Mecano tenía una historia muy diferente detrás de esa misma frase. En este caso se debía a que estaba cansada debido a que el fin de semana había estado pasándolo bien.


Un conductor semidormido no es mejor que uno borracho, según los neurólogos. Si los accidentes causados por quedarse dormido al volante son comunes, en el caso de los pilotos, médicos de emergencias y otros profesionales que deben estar despiertos muchas horas, también existe un riesgo elevado de accidente o de negligencia.
Estar despierto cuando el organismo quiere dormir perjudica el metabolismo, lo que a su vez afecta a la resistencia a la insulina y de diabetes tipo 2. Además, la falta de sueño provoca un desequilibrio hormonal que aumenta el apetito y disminuye el control de los impulsos, combinación que conduce directamente al aumento de peso u obesidad.
La falta de sueño también amenaza al sistema inmunológico y a la defensa natural del cuerpo contra los microorganismos. La revista 'Psychosomatic Medicine' recoge un experimento con 19 personas que se vacunaron contra la hepatitis A a los que se sometió a diferentes horarios de sueño. Diez durmieron por espacio de 8 horas y el resto no durmió en absoluto. Al cabo de 4 semanas los primeros presentaban casi el doble de anticuerpos de hepatitis A. "El sueño debe ser considerado como un factor fundamental en el éxito de la vacunación", escriben los investigadores.
Estudios realizados en 2013 demostraron que un sueño anómalo afecta negativamente a la actividad genética. Un experimento demostró que pasar una semana durmiendo menos de 6 horas cada noche deriva en un comportamiento anormal de 700 genes, algunos de los cuales participan en el control de reacciones inmunes y de estrés.
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Posibilidades para paliar los efectos de la crisis (demasiadas pocas se han probado en España)[/caption]