Trailer «Entre Maestros»
[vc_row css_animation="" row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern"][vc_column][vc_column_text]Os recomendamos este precioso documental/experimento sobre el arte de ser maestro, enseñar, y cómo el propio proceso acaba cambiando y haciendo crecer a estudiantes y maestros.[/vc_column_text][vc_video link="http://www.youtube.com/watch?v=Ym7Q7n38G88" align="center"][/vc_column][/vc_row]...
El ‘food craving’ es una sensación fácil de reconocer porque todos la hemos experimentado más de una vez. Si analizamos este término inglés no nos costará entender su significado: 'food' quiere decir comida, y 'craving' lo podemos traducir por antojo, ansia, deseo, incluso adicción. Nos estamos refiriendo entonces a las ganas incontrolables que sentimos a veces por consumir un alimento determinado.
“El 'food craving' –explica Andrea Navarrete, psicoterapeuta sanitaria de Paideia Integrativa (red de profesionales socio-sanitaria y educativa)– no se puede definir como un síndrome o un trastorno porque para ello tendrían que haberse realizado estudios en los que se indicasen una serie de síntomas concretos y fáciles de identificar en una comunidad, y todavía hay pocos datos sobre este tema y no se ha establecido un diagnóstico claro”.
El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.