El 25 de junio de 2008 falleció uno de nuestros maestros, el filósofo, antropólogo, psicólogo y psicoterapeuta Luis Cencillo dejando un vacío irrecuperable, pese a su gran legado de sabiduría escrita. Os dejamos el programa de Espacio en Blanco en el que participó, allá por el año 2000, a propósito de su libro Los escándalos del milenio. Reflexiones desde aquel cruce entre milenio entrante y saliente acerca de sociedad, individuo, cultura, el ser humano y su rumbo. Análisis de una lucidez enorme, tantos años después. La humanidad está muy perdida aún, y con una crisis que apenas se empezaba a intuir. Sigue faltando consciencia y sistemas orientadores que la guíen. La tremenda vigilancia sobre los individuos a través de la tecnología, el miedo a pensar y comunicarse con libertad, la desorientación, o la sociedad de servidumbre hacia la que presionan "los poderes tras los poderes", forman parte de ese futuro/presente descabalado y nefasto que imaginaba Luis Cencillo. La solución sigue pasando por el cambio desde la consciencia individual: honestidad, humildad, honradez y no dejarse llevar por las trampas del éxito, el narcisismo o la posesividad que nos hunden en la masa, la credulidad y los valores de usar y tirar de las modas. Es necesario tratar de tomar responsabilidad individual, y hacer el Bien, en serio. Gracias Maestro. [audio="http://www.ivoox.com/los-escandalos-del-milenio-luis-cencillo-26-vi-2000_md_106285_1.mp3"] Ir a descargar...

El equivalente al INE (Instituto Nacional de Estadística) del Reino Unido publica un informe interesante tras realizar una encuesta a 165.000 personas entre abril de 2011 y marzo de 2012. Cada persona consultada debía valorar su vida en cuatro áreas: la satisfacción que sentían con su vida, cuánto creían que su vida merecía la pena y cómo de felices o ansiosos se sentían. terapia de parejaLa investigación reveló que estar casado es 20 veces más importante para el bienestar de la persona que sus ingresos. Así, según los investigadores, el estudio arrojó datos inesperados, como que el 10% de los asalariados británicos se sentían más infelices que los que ganan menos o que las personas con carreras eran significativamente más ansiosas que los que no habían ido a la universidad. Por otro lado, las cifras también indicaron que el tener hijos no tiene casi ningún impacto en el día a día de la felicidad de una persona, aunque los padres sí que sienten que la vida es más "valiosa".
"Creo que el problema con los niños es que todos conocemos el dicho de que 'eres tan feliz como lo sean tus hijos'. Los padres tienen una responsabilidad y eso, en sí mismo, puede contribuir a que [los hijos] sean percibidos como una carga", dijo Dawn Snape, uno de los autores del estudio.
En una escala de 0 a 10, los casados eran, en promedio, 0,14 puntos más felices que las parejas que cohabitan, 0,3 puntos más felices que los solteros y 0,4 puntos más felices que los que estaban divorciados o separados.

Estamos en la recta final del curso y por estas fechas me consultan mucho como psicologo infantil sobre el apoyo escolar y las técnicas de estudio. Os acercamos a las variables que influyen en conseguir estudiar bien, ¡ánimo con los exámenes!: Lugar de estudio: ¿reúne las condiciones apropiadas? Ruido, iluminación, muebles, orden, elementos distractores, etc. Conocer el plan de estudios y los contenidos de las asignaturas. Conocer los métodos de evaluación. Saber en qué se relacionan las asignaturas. Material de estudio: Reunir todo el material necesario y organizarlo. Fijar tiempos de estudio y tiempos de descanso: Cada hora de estudio (u hora y media) realizar un descanso de 10-15 min. Llevar una buena alimentación: Horarios de comidas regulares; no abusar de las sustancias excitantes; no realizar comidas pesadas; ingerir una cantidad apropiada de proteínas y vitaminas. Realizar actividad física. Dormir bien. Atender a nuestro estado de ánimo: la depresion, ansiedad, baja autoestima, ansiedad ante los examenes, problemas en las relaciones sociales...

Difícil y paradójica cuestión mientras la violencia abunde tanto en la televisión y los videojuegos. [caption id="attachment_8674" align="alignright" width="300"] ¿Juegos violentos o sólo juegos en un mundo violento?[/caption] En Maryland, Estados Unidos, un niño de cinco años ha sido interrogado en su escuela sin conocimiento de los padres durante dos horas y expulsado posteriormente por enseñarle a un compañero una pistola de juguete en el autobús escolar. Por lo que cuentan, la pistola debía ser de esas de petardos que todo niño o niña que haya jugado a policías y ladrones, o indios y vaqueros, ha usado alguna vez, solo que el niño no llevó petardos. El compañero del niño le había enseñado el día antes su pistola de agua, y naturalmente, al día siguiente él quiso enseñarle la suya, suponemos con la sana intención de jugar con él (ya cada uno con su pistola). Todo esto sucede en medio de una gran polémica y sensibilidad sobre las armas y los juegos violentos en Estados Unidos. Algunos niños han sido castigados por apuntar con sus dedos a compañeros, o por hacer formas de pistolas con comida y luego decir “bang, bang”. Recordemos, se trata de un niño 5 años. Como en muchas escuelas, y no sólo en escuelas estadounidenses, a la hora de educar lo que impera es más el uso de protocolos que el del sentido común. Por tanto, en lugar de llamar a los padres, se activó un protocolo de seguridad en el momento que el policía encarnado por el niño apuntó con su...

el psicólogo infantil según Forges

(via) Forges.com Muchas veces los problemas que sufren las familias surgen en parte de haber vivido durante muchos años bajo la influencia de una moda educativa y pedagógica (importada de los países sajones) que pone el énfasis en la gratificación del niño, su alegría y placer, y en "no traumatizar" a los niños ni castigándoles, ni contradiciéndoles o frustrándoles; al fin y al cabo, no poniéndoles límites. De ésta forma se debilita a los padres, ya que se les desautoriza frente al niño, en lo que es una tendencia natural de los padres (poner límites), y a los niños se les fomenta una futura incapacidad para tolerar la frustración y el fracaso, o el respeto al otro, actitudes que posteriormente le generarán grandes sufrimientos y numerosos problemas. Pero lo cierto es que los niños necesitan que les pongan límites porque están explorando el mundo y a los otros, y ellos de forma "natural" no perciben esos límites, sino que es el adulto, la cultura y la sociedad los que los delimitan. De hecho, es muy curioso que con frecuencia se da mayor importancia a inculcar el respecto a la autoridad (los profesores por ejemplo) que el respeto a los iguales (los compañeros). Por eso se juzga en las escuelas como más grave el faltar a un profesor, que faltar o agredir a un compañero. Cuando lo cierto es que lo primero brota de lo segundo.
A veces el mejor jefe es...Muchas veces, en las organizaciones pareciera que se promociona a los mediocres, los tontos útiles, los vagos, pero ¿por qué? Os dejamos un interesante artículo sobre la expansión de la mediocridad en la empresa (léase organizaciones), y sus variadas explicaciones al respecto. En resumen, los mediocres permiten a determinados jefes sentir que sobresalen más, y organizacionalmente permiten asegurar que nada va ser cuestionado, ni a cambiar, ni a mejor, ni probablemente a peor tampoco (y tal vez ahí esté el mayor error de cálculo de estos planteamientos). ¿Qué opináis? --

Beneficios de ser un estúpido en el trabajo

¿Resulta productiva la estupidez? En una época en la que muchas organizaciones sustituyen la meritocracia por una suerte de mediocrecracia, prospera una fauna de incompetentes aparentemente eficaces pero que en realidad apenas aportan valor a su compañía. La posibilidad de que los estúpidos puedan llegar a ser eficaces en un entorno laboral no es una quimera. La existencia de mediocres e incompetentes con pátina de eficacia es una realidad en muchas organizaciones. Y hay teorías para todos los gustos sobre ello. La revista Fortune se hacía eco recientemente de una investigación sobre la "estupidez funcional" dirigida por Mats Alvesson, profesor de estudios de la organización en la Lund University de Suecia.Alvesson habla de "formas de gestión de la estupidez", y de la posibilidad de que incluso ésta pueda llegar a ser productiva. Ovidio Peñalver, socio director de Isavia, asegura que hay un tipo de estúpidos que pueden ser mantenidos en cualquier organización si en el fondo no se desea que cambie nada en ella: "Su presencia te asegura que nada va a variar. Un profesional con talento puede ser molesto. Genera cambios, pide más, propone ideas... Cuando alguien no es precisamente brillante, lo cierto es que no molesta. No tiene iniciativa, ni buenas ideas. Estos profesionales son buenos mantenedores y en este sentido pueden jugar un papel útil en una organización".