Recientemente ha saltado a las noticias la decisión de la cantante española Pastora Soler de abandonar su carrera musical tras haber sufrido un desmayo en un concierto debido al pánico escénico. Copio las palabras de Pastora Soler en las que explica el momento por el que está pasando:
Hoy os anuncio la decisión de dejar mi actividad profesional hasta volver a recuperar la confianza en mí.
'Os hablo desde un corazón roto de dolor, de impotencia y con esta angustia que he sentido y siento y que tardaré mucho en olvidar… Como os dije anoche el respeto por mi público es lo más grande que he aprendido en estos 20 años'...'Debí tomar la decisión de poner un punto y aparte en mi carrera hace algunos meses pero mis ganas de luchar me impulsaron a seguir… Hoy os anuncio la decisión de dejar mi actividad profesional hasta volver a recuperar la confianza en mí. Lo siento con toda mi alma'
La ansiedad es uno de los problemas que más frecuentemente traen las personas que vienen a nuestro centro de psicología. Es muy común que cuando indagamos en situaciones en las que han tenido síntomas de ansiedad me hablen de que en algún momento han sentido que la ansiedad les desbordaba. Además, muchas personas tienen miedo de no poder salir de ese estado máximo de ansiedad, y en parte es por la aparente falta de control asociada a estos estados. Pero en realidad, cuando repasamos esas situaciones, vemos que evidentemente, ese punto álgido no se mantiene indefinidamente en el tiempo. Siempre acaba parando o disminuyendo.

La curva de la ansiedad tiene una forma de campana o de montaña redondeada

Por otra parte, si pensamos en una situación en la que hemos sentido ansiedad nos daremos cuenta de que va creciendo a medida que la situación avanza, hasta que llega a un punto máximo y después va decreciendo hasta que llegamos a nuestro estado anterior, es decir, hasta que volvemos a estar más tranquilos. Esto es lo que se denomina curva de la ansiedad.
[vc_row css_animation="" row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern"][vc_column][vc_column_text css=""]Cuando hago sesiones de coaching laboral, tanto para personas desempleadas como para quienes buscan encontrar un trabajo mejor, muy frecuentemente me plantean que lo que más cuesta son las entrevistas personales que prácticamente todo proceso de selección tiene. Tras indagar en las causas de estas dificultades para afrontar las entrevistas, muchas veces llegamos a la conclusión de que no sabemos gestionar bien la ansiedad, junto con una falta de seguridad en sí mismos En este tipo de entrevistas normalmente se ponen en juego dos grandes factores. Por una parte los conocimientos técnicos y las aptitudes para desempeñar el puesto de trabajo para el cual estamos optando. Y por otra parte nuestras actitudes personales y la imagen que damos de nosotros mismos en la entrevista. Muchas veces me encuentro en las sesiones de coaching laboral con personas que aún dominando el primer factor (los conocimientos técnicos y aptitudes) no consiguen demostrarlos durante las entrevistas y ven cómo se traban y se bloquen ante preguntas técnicas supuestamente sencillas. Esto, evidentemente, perjudica al desarrollo del resto de la entrevista y, más allá de eso, hace que tengan una visión pesimista para futuras entrevistas.
En estos días el WhatsApp está envuelto en polémica por los dos ticks azules, hay a quien le parece buena idea, otros los ven como una pérdida de privacidad y a otros simplemente no les importa. Hoy escribo sobre el WhatsApp no tanto por esta polémica, sino más bien por los problemas de comunicación que puede generar utilizar este tipo de servicio de mensajería instantánea.
el problema viene cuando no somos conscientes de que el lenguaje escrito tiene sus limitaciones y con él nos faltan elementos de la comunicación que si no aclaramos pueden generar malentendidos
En primer lugar me gustaría dejar claro que el WhatsApp puede ser una herramienta muy útil en nuestras relaciones sociales ya que es una vía asequible y práctica para estar conectados con los demás. No sólo podemos mandar mensajes escritos, sino también compartir fotos de momentos especiales, enlaces interesantes, etc. Con lo cual el WhatsApp bien utilizado tiene su parte positiva. [embed]https://www.flickr.com/photos/_fxw/10783156626[/embed]
Cuando nos encontramos tristes, con el ánimo bajo o con depresión tendemos a dejar de hacer las cosas que antes nos hacían disfrutar y que nos relajaban. Muy a menudo esto ocurre porque cuando nos encontramos deprimidos sentimos que las cosas que antes nos gustaban ahora ya no nos producen placer, por lo que perdemos la motivación y la ilusión por hacerlas.
practicar ejercicio regularmente puede ser útil para aliviar los síntomas de la depresión  porque mejora la producción de hormonas y neurotransmisores
Por otra parte cuando estamos tristes o con depresión parece que nos falta la energía que antes teníamos y hasta lo más cotidiano puede resultarnos fatigoso. De repente nos encontramos con que preferimos estar tumbados en la cama a salir a dar un paseo al sol, cuando antes éramos personas más activas. [embed]https://www.flickr.com/photos/sleepeverywhere/12482080443[/embed]

Os invitamos a conocer la iniciativa de concienciación ciudadana sobre el uso seguro de los medicamentos que han puesto en marcha desde el laboratorio de prácticas innovadoras en polimedicación y salud (PoliMedLabs) y No Gracias, en colaboración con OCU (organización de consumidores y usuarios)-Salud. La campaña se llama PastillasLasJustas.org. Se ha divulgado a través de la revista de salud de la OCU a partir de folletos informativos, en la página web y a través de las redes (#PastillasLasJustas). La campaña tiene por objeto divulgar una serie de consejos -algunos de ellos basados en la evidencia, otros de sentido común-, para un consumo más crítico, juicioso y prudente de los fármacos. Para ello, además de poder descargarte el folleto con las 7 reglas en conjunto o los de cada uno de los consejos por separado, pondremos a tu disposición una presentación para utilizar en tu centro de trabajo con tus compañeros o para actividades de educación para la salud ciudadana, y así contribuyes a divulgar la campaña y las reglas para el uso seguro de los medicamentos. Ningún medicamento tiene riesgo cero y son comunes los errores y los consumos inadecuados, con efectos adversos para la salud. Ten en cuenta, además, que el riesgo de que tengas problemas relacionados con los medicamentos es alto si...