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En más de una ocasión me he encontrado en mi consulta de psicóloga personas adultas que me comentan que se sienten inseguras consigo mismas, que afrontan los problemas con ansiedad, y que sienten que tienen una baja autoestima. Entre estas personas me he encontrado con unas cuantas que cuando nos hemos puesto hablar sobre su familia me describían a sus padres como sobreprotectores. Esto es, padres que han tendido a resolverles ciertas situaciones para que ellos no tuvieran que aforntarlas o que preocuparse por nada, padres que se mostraban temerosos a la hora de permitirles salir con amigos en la adolescencia por los posibles peligros que se pudieran encontrar en la calle, e incluso, padres a los que les ha costado aceptar que sus hijos se encontraban en una edad idónea para independizarse....

En estos días es muy común que podamos sentirnos con estrés o con ansiedad en algún momento. Aprovechar para dedicar un tiempo a la relajación puede ayudarnos para desconectar, para salir de nuestro estado de ansiedad o de estrés y, sobretodo, para coger fuerzas para seguir adelante en el día a día. Una de las herramientas de relajación más eficaces a la que podemos echar mano es la visualización. Dejarnos llevar mientras que elaboramos una imagen relajante en la cabeza tan sólo nos lleva unos minutos y puede marcar la diferencia a la hora de afrontar la vida con mayor relajación. Os animo a que todos lo intentéis y aprovecho para detallaros una imagen que creo os puede ser útil para alcanzar un buen estado de relajación:...

Aunque parezca una contradicción que en una misma frase puedan coexistir dos palabras como "miedo" y "felicidad", lo cierto es que me encuentro en mi consulta de psicología con cierta frecuencia a personas que sin saberlo tienen miedo a ser felices. Normalmente son personas que viven angustiadas por posibles situaciones de futuro que pueden ir mal y que cuando en un momento de su vida parece irles bien, viven con el temor -y casi con la certeza- de que en breve algo malo les pueda suceder. Es decir, que o bien viven proyectadas en un futuro catastrófico o bien viven en una calma tensa a la espera de que "venga algo malo". Cuando me comentan el tipo de pensamientos que tienen y la ansiedad, el estrés y la depresión que les invade, siempre les pregunto si creen que se merecen ser felices. En este punto reflexionan y la mayor parte de los casos tienen que reconocerse que realmente consideran que no valen lo suficiente como para merecer ser felices. Ahí es donde se ponen al descubierto la baja autoestima, la inseguridad y la culpabilidad que les acompaña. [embed]https://www.flickr.com/photos/eliasroviello/12821689655[/embed] Porque si no nos apreciamos a nosotros mismos difícilmente podemos creernos merecedores de tener una vida feliz, difícilmente nos enfocaremos hacia esa vida y difícilmente nos rodearemos de personas que nos hagan felices. Por lo contrario, lo más probable es que no podamos disfrutar de los momentos buenos que nos brinde la vida porque estaremos demasiado ocupados preocupándonos por un futuro negativo que quizás nunca llegue. Pensando...