La alta sensibilidad no es un trastorno ni una patología. En los últimos años se ha popularizado mucho y sigue habiendo mucha controversia sobre la utilidad del término, ya que se solapa con un rasgo muy pronunciado de introversión donde además se da un bajo nivel de tolerancia a los estímulos sensoriales, lo cual lo une también con los llamados síndromes de sensibilización central. Independientemente de la polémica estamos ante un rasgo que con una psicoterapia o un proceso de coaching adecuado, es fácilmente canalizable....

En más de una ocasión me he encontrado en mi consulta de psicóloga personas adultas que me comentan que se sienten inseguras consigo mismas, que afrontan los problemas con ansiedad, y que sienten que tienen una baja autoestima. Entre estas personas me he encontrado con unas cuantas que cuando nos hemos puesto hablar sobre su familia me describían a sus padres como sobreprotectores. Esto es, padres que han tendido a resolverles ciertas situaciones para que ellos no tuvieran que aforntarlas o que preocuparse por nada, padres que se mostraban temerosos a la hora de permitirles salir con amigos en la adolescencia por los posibles peligros que se pudieran encontrar en la calle, e incluso, padres a los que les ha costado aceptar que sus hijos se encontraban en una edad idónea para independizarse....

En estos días es muy común que podamos sentirnos con estrés o con ansiedad en algún momento. Aprovechar para dedicar un tiempo a la relajación puede ayudarnos para desconectar, para salir de nuestro estado de ansiedad o de estrés y, sobretodo, para coger fuerzas para seguir adelante en el día a día. Una de las herramientas de relajación más eficaces a la que podemos echar mano es la visualización. Dejarnos llevar mientras que elaboramos una imagen relajante en la cabeza tan sólo nos lleva unos minutos y puede marcar la diferencia a la hora de afrontar la vida con mayor relajación. Os animo a que todos lo intentéis y aprovecho para detallaros una imagen que creo os puede ser útil para alcanzar un buen estado de relajación:...

Aunque parezca una contradicción que en una misma frase puedan coexistir dos palabras como "miedo" y "felicidad", lo cierto es que me encuentro en mi consulta de psicología con cierta frecuencia a personas que sin saberlo tienen miedo a ser felices. Normalmente son personas que viven angustiadas por posibles situaciones de futuro que pueden ir mal y que cuando en un momento de su vida parece irles bien, viven con el temor -y casi con la certeza- de que en breve algo malo les pueda suceder. Es decir, que o bien viven proyectadas en un futuro catastrófico o bien viven en una calma tensa a la espera de que "venga algo malo". Cuando me comentan el tipo de pensamientos que tienen y la ansiedad, el estrés y la depresión que les invade, siempre les pregunto si creen que se merecen ser felices. En este punto reflexionan y la mayor parte de los casos tienen que reconocerse que realmente consideran que no valen lo suficiente como para merecer ser felices. Ahí es donde se ponen al descubierto la baja autoestima, la inseguridad y la culpabilidad que les acompaña. Porque si no nos apreciamos a nosotros mismos difícilmente podemos creernos merecedores de tener una vida feliz, difícilmente nos enfocaremos hacia esa vida y difícilmente nos rodearemos de personas que nos hagan felices. Por lo contrario, lo más probable es que no podamos disfrutar de los momentos buenos que nos brinde la vida porque estaremos demasiado ocupados preocupándonos por un futuro negativo que quizás nunca llegue. Pensando...

Emprender un proyecto, un cambio de vida, sea o no autogestionado, genera dudas y miedos que pueden paralizarnos. Como psicólogos podemos ayudar a gestionar estos momentos a través de nuestra experiencia y las herramientas que brindan la psicología y el coaching estratégico. Veamos a continuación los miedos que me encuentro más a menudo en las sesiones de coaching profesional para emprendedores: 1. MIEDO AL FRACASO: creo que es uno de los miedos que más causa ansiedad y estrés en quienes comienzan un proyecto. Incluye el miedo a sentirse "un fracasado" si el proyecto no da los frutos esperados, y también el miedo a que los demás sean espectadores del fracaso de nuestro proyecto. Cuando la persona percibe que ha fracasado puede llegar a caer en una depresión. Afrontar este miedo supone a veces un cambio conceptual, un cambio en la narrativa del proceso de emprender que incorpore el propio proceso de error y fallo en motor de crecimiento y aprendizaje. 2. MIEDO A LA INCERTIDUMBRE: este miedo también puede causar una gran ansiedad y estrés, y es que cuando trabajamos de manera autónoma o en nuestro propio proyecto normalmente no tenemos una nómina fija al mes, con lo que no podemos predecir cómo nos irá el mes siguiente. En términos de cómo procesa nuestro cerebro la información, incertidumbre equivale a peligro. Como empresarios y autónomos sabemos que tener rutinas de equilibrio y relajación o meditación ayuda mucho a navegar estos mares de incertidumbre, desde la base segura del día a día, y la...

La ansiedad es uno de los problemas que más frecuentemente traen las personas que vienen a nuestro centro de psicología. Es muy común que cuando indagamos en situaciones en las que han tenido síntomas de ansiedad me hablen de que en algún momento han sentido que la ansiedad les desbordaba. Además, muchas personas tienen miedo de no poder salir de ese estado máximo de ansiedad, y en parte es por la aparente falta de control asociada a estos estados. Pero en realidad, cuando repasamos esas situaciones, vemos que evidentemente, ese punto álgido no se mantiene indefinidamente en el tiempo. Siempre acaba parando o disminuyendo.

La curva de la ansiedad tiene una forma de campana o de montaña redondeada

Por otra parte, si pensamos en una situación en la que hemos sentido ansiedad nos daremos cuenta de que va creciendo a medida que la situación avanza, hasta que llega a un punto máximo y después va decreciendo hasta que llegamos a nuestro estado anterior, es decir, hasta que volvemos a estar más tranquilos. Esto es lo que se denomina curva de la ansiedad.