Actualmente vivimos en una sociedad competitiva y altamente cambiante. Por primera vez en mucho tiempo las nuevas generaciones tienen peores perspectivas de futuro que sus predecesoras. En el caso de los y las adolescentes, a dicha situación se le añade el hecho de que están experimentando una etapa de grandes cambios físicos y personales, y de búsqueda de sí mismos....

Pensar que seguro que te consigues sacar plaza a la primera es de los mayores errores de novato: aunque es posible sacarse plaza en la primera convocatoria, lo más habitual es que se necesiten al menos 2 o 3 convocatorias para aprobar. Es positivo que confíes en ti, pero no te obsesiones por sacártela a la primera, recuerda que la oposición es una carrera de fondo....

Un tema recurrente que tratamos como psicólogos de opositores es la sensación de sentir que los demás no entienden verdaderamente tu situación. Muchos opositores nos transmiten que durante los años que os dedicáis a preparar una oposición estáis al margen de vuestro entorno, familiares y amigos. No cabe duda de que ser opositor es un estilo de vida, porque para tener éxito necesitas adaptar tu vida al estudio. El ritmo de vida de un opositor es diferente que el del resto de personas, con largas jornadas de estudio que se extienden durante al menos 6 días a la semana, lo que supone hacer muchas renuncias durante esos años. Además, vuestros objetivos vitales mientras estáis opositando son muy diferentes a los de la mayoría de personas de vuestra edad. Durante los años de estudio veis como vuestros amigos comienzan a trabajar, se emparejan, tienen hijos, hacen viajes exóticos de vacaciones y mientras tanto vosotros estáis centrados en sacar el mayor rendimiento al estudio. Cuando al fin conseguís sacar un hueco para quedar con vuestros amigos a veces os sentís desplazados porque ellos comparten temas de su día a día pero vuestra vida en estos momentos es muy diferente. Y lo que es peor, muchos de vosotros nos contáis que vuestro entorno tienden a pensar que tenéis una situación de vida fácil y privilegiada en la que vuestra “única” obligación es estudiar. Y ahí es cuando os sentís incomprendidos y, lo que es más duro, os sentís solos. Llevamos años comprobando con nuestros opositores que...

Listado de derechos personales que todo el mundo debe reconocerte en una relación equilibrada y saludable....

— Mareas altas y bajas. Ernst Jünger.

¿Te has preguntado alguna vez por qué algunas personas parecen tener relaciones súper sanas, mientras que otras se tropiezan con los mismos dramas una y otra vez? Pues la respuesta puede estar en algo que aprendimos desde que éramos bebés: el apego. El apego es ese vínculo emocional que formamos con las personas importantes en nuestra vida. Se origina en nuestros primeros años de vida, con nuestros cuidadores (sí, mamá, papá o quien te haya criado). ¡Pero ojo! No es algo que se queda en la infancia, nos acompaña en todas nuestras relaciones, ya sean de amistad, amorosas o familiares. Aunque gracias a una psicoterapia podemos influir en ello. Hay cuatro tipos principales de apego, y cada uno de ellos afecta cómo nos relacionamos con los demás, ¡así que vale la pena conocerlos! 1. Apego seguro: El ideal de Instagram Las personas con apego seguro son como esas relaciones que ves en redes sociales y piensas: "¡Tienen todo lo que quieren!". Desde pequeños, aprendieron que podían confiar en que sus cuidadores estarían ahí para ellos. Su relación fue modulada por haberse sentido suficientemente queridos, atendidos, seguros y valorados. Esto les da una base suficientemente sólida para confiar en los demás sin temor a ser abandonados o traicionados. Son personas que no se asustan ante la intimidad, que se sienten cómodas tanto estando cerca como respetando el espacio de los demás, y que manejan bien el conflicto en las relaciones. Son esas personas que no rehuyen el conflicto, pueden tener una discusión de buena fe...

En los últimos años han aumentado considerablemente las situaciones de autolesiones, suicidio e intento de suicidio. Intervenir de forma rápida y adecuada es vital tanto en la prevención como en la repetición de intentos. Jorge López lleva años trabajando en una línea de atención suicida y nos ha ayudado en la elaboración de este listado de aspectos a tener en cuenta. Es importante señalar que en caso de encontrarte en una situación así debes llamar al servicio de urgencias o a la línea de atención suicida (024 en España). Jorge LópezDecálogo para la intervención psicológica en crisis suicida 1. Tomar en Serio: Toda expresión de pensamientos suicidas debe ser considerada con la máxima seriedad. No minimices, ni juzgues. Escucha atentamente, y valida los sentimientos de la persona, mostrando que su dolor es real y significativo. Y muy importante, dejemos de bromear sobre el suicidio. Cuando tenemos un disgusto normal, expresiones como "me quiero morir" o "me quiero suicidar" no son formas de lidiar con ese malestar, señalemos esto también. No se bromea con el suicidio. 2. Recopilar Información: Antes de llevar a cabo una intervención, que debería ser llevada a cabo por profesionales, es fundamental recopilar toda la información disponible que pueda ser útil para negociar con la persona en crisis. Esto implica hablar con familiares, amigos, o personas presentes en la zona de la intervención que puedan proporcionar un contexto valioso sobre la persona en crisis. Parte de esto es revisar si hay información sobre intervenciones previas.  3. Evaluar la seguridad de la Escena antes...