Aprovechando que hoy es sábado y que tenemos todo el fin de semana por delante, os preguntamos: ¿y por qué no dedicar un tiempo a escribir una carta de amor para nosotros mismos? Vamos a ver cómo lo podemos hacer; empecemos por hablar sobre la autoestima. una buena autoestima supone querernos valorando nuestras virtudes y también aceptando nuestros defectos La autoestima es cómo nos valoramos a nosotros mismos en todas nuestras facetas: físicamente, intelectualmente, como amigos y como amigas, como mujeres, como hombres, como hijos y como hijas,...
Miguel Brieva[/caption]
-¿No sabemos aprovechar todas esas oportunidades como algo favorable para nuestro bienestar?
La soledad es el nuevo lujo, componente indispensable para que la habilidad creativa o estratégica se transforme en innovación. En la era del consumo y el trabajo colaborativos, autores y psicólogos reivindican el poder del trabajo en solitario y recuerdan que no es casual que las grandes ideas e innovaciones partan siempre del esfuerzo individual.
Trabajar en oficinas diseñadas para colaborar, de acuerdo con la tendencia New Groupthink ("nuevo pensamiento grupal"), consigue lo contrario que se propone, explican décadas de investigaciones: la interrupción e interacción constantes reducen tanto la productividad como la innovación.
Colaborar es el mantra de nuestra época. Compartir es tan "cool" que, aparentemente, nos estamos olvidando del sano esfuerzo de estrujarse el cerebro en solitario, y tanto individuos como empresas notan sus consecuencias.
La intuición de personalidades creativas de todos los campos y épocas es refrendada ahora por nuevas evidencias: la soledad es un catalizador esencial de la innovación, pese a sus connotaciones negativas en una época en que se impone compartir y se detectan fenómenos como el de la sobrecarga informativa.
Susan Cain, autora del libro Quiet: The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking consideraque, pese a los ejemplos históricos y las evidencias científicas que sugieren la importancia del trabajo en solitario, "el Nuevo Pensamiento en Grupo se ha apropiado de nuestros centros de trabajo, nuestras escuelas e instituciones religiosas".
"Cualquiera que haya necesitado alguna vez auriculares para abstraerse en su oficina, o marcado en su calendario en línea una reunión falsa para escapar de alguna verdadera, sabe a qué me refiero".
Cain recuerda que "prácticamente todos los trabajadores estadounidenses pasan tiempo en equipo y alrededor de un 70% desempeñan su labor en oficinas de planta abierta, donde nadie tiene 'una habitación para uno mismo'".
No es casual que Susan Cain use la expresión en inglés "a room of one's own" (una habitación o espacio propio): coincide con el título de un ensayo de Virginia Woolf, donde la escritora británica destacaba la importancia de que una mente creativa tenga un refugio propio e infranqueable en el que concentrarse.
Inspirado en el ensayo de Woolf, el periodista y profesor Michael Pollan describe en A place of my own(un título con claro deudor) el proceso y recorrido tanto físico como espiritual derivados de la construcción de una cabaña de escritor.
La crítico Francine du Plessix Gray describe, en su crítica del ensayo de Pollan, la esencia de uno de los secretos peor guardados de la creatividad humana, ya que muchos hemos llegado a conclusiones similares experimentando con nuestra propia capacidad de concentración en distintas situaciones y contextos:
"[El libro] es una inspiradora meditación acerca de la compleja relación entre el espacio, el cuerpo y el espíritu humanos". En definitiva: sin nuestra placenta (sea una mesa de despacho, el váter, una habitación, una cabaña aislada, el avión en medio del Atlántico, el silencio de la mañana o noche, la música en los auriculares), nos cuesta dar lo mejor de nosotros mismos.
Los psicólogos Mihaly Csikszentmihalyi y Gregory Feist han publicado un estudio donde argumentan que el individuo es más creativo cuando disfruta de privacidad y un entorno sin constantes interrupciones.
La mente del ser humano no está preparada para tanta exigencia. Vivimos de una manera antinatural, con una cantidad de exigencias que no son sostenibles.
Para combatir este estado de depresión uno mismo, como dice la canción, lo mejor es levantarse, salir, marcharse y a ser posible, tratar de hacer cosas que nos hagan sentir bien.-- Gone, de The Cure Sí, ya sabes cómo es, despertar sintiendote azul (triste) Y todo lo que podría ir o estar mal , te incluye a ti. Nubes negras y lluvia, y dolor en la cabeza Y todo lo que quieres hacer es quedarte en la cama Pero si lo hicieras te estarías perdiendo el mundo Porque eso no detiene el dar vueltas a lo que sea que has escuchado Si lo hicieras te estarías perdiendo el mundo Tienes que levantarte, salir y marcharte Sí, ya sabes cómo es, despertar sintiéndote verde (enfermo) Enfermo como un perro y seis veces más malvado No te apetece cantar, no quieres tocar No quieres moverte, no quieres menearte Todo lo que quieres hacer es nada En un día como éste
La música clásica tiene un enorme poder trasnformador y motivador. Os dejamos una interesante charla de motivación, un momento para escuchar y aprender algo sobre música clásica, no desde la teoría: experimentándola y dejándola entrar dentro de nosotros, hacia las emociones, para dejar que desde ahí, emerja nuestra fuerza. https://www.youtube.com/watch?v=d-7GrKiVVfc Benjamin Zender, con los “ojos brillantes”, es un ejemplo de transmisión de una pasión, en su caso, la música. Y a ti, ¿qué te apasiona?, quizá aún no lo hayas encontrado o no lo hayas detectado, pero ese motor está ahí. A veces pararnos y permitirnos sentir nos da muchas pistas sobre lo que “nos pone los ojos brillantes”....