Luis Cencillo, sobre los escándalos del milenio
El 25 de junio de 2008 falleció uno de nuestros maestros, el filósofo, antropólogo, psicólogo y psicoterapeuta Luis Cencillo dejando un vacío irrecuperable, pese a su gran legado de sabiduría escrita. Os dejamos el programa de Espacio en Blanco en el que participó, allá por el año 2000, a propósito de su libro Los escándalos del milenio. Reflexiones desde aquel cruce entre milenio entrante y saliente acerca de sociedad, individuo, cultura, el ser humano y su rumbo. Análisis de una lucidez enorme, tantos años después. La humanidad está muy perdida aún, y con una crisis que apenas se empezaba a intuir. Sigue faltando consciencia y sistemas orientadores que la guíen. La tremenda vigilancia sobre los individuos a través de la tecnología, el miedo a pensar y comunicarse con libertad, la desorientación, o la sociedad de servidumbre hacia la que presionan "los poderes tras los poderes", forman parte de ese futuro/presente descabalado y nefasto que imaginaba Luis Cencillo. La solución sigue pasando por el cambio desde la consciencia individual: honestidad, humildad, honradez y no dejarse llevar por las trampas del éxito, el narcisismo o la posesividad que nos hunden en la masa, la credulidad y los valores de usar y tirar de las modas. Es necesario tratar de tomar responsabilidad individual, y hacer el Bien, en serio. Gracias Maestro. [audio="http://www.ivoox.com/los-escandalos-del-milenio-luis-cencillo-26-vi-2000_md_106285_1.mp3"] Ir a descargar...

La investigación reveló que estar casado es 20 veces más importante para el bienestar de la persona que sus ingresos. Así, según los investigadores, el estudio arrojó datos inesperados, como que el 10% de los asalariados británicos se sentían más infelices que los que ganan menos o que las personas con carreras eran significativamente más ansiosas que los que no habían ido a la universidad.
Por otro lado, las cifras también indicaron que el tener hijos no tiene casi ningún impacto en el día a día de la felicidad de una persona, aunque los padres sí que sienten que la vida es más "valiosa".
Muchas veces, en las organizaciones pareciera que se promociona a los mediocres, los tontos útiles, los vagos, pero ¿por qué? Os dejamos un interesante artículo sobre la expansión de la mediocridad en la empresa (léase organizaciones), y sus variadas explicaciones al respecto. En resumen, los mediocres permiten a determinados jefes sentir que sobresalen más, y organizacionalmente permiten asegurar que nada va ser cuestionado, ni a cambiar, ni a mejor, ni probablemente a peor tampoco (y tal vez ahí esté el mayor error de cálculo de estos planteamientos). ¿Qué opináis?
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