Estrés laboral y bajas por enfermedad
En los últimos años he podido comprobar cómo aumentaba el número de personas que solicitaban terapia por estrés laboral y también por síntomas de depresión y ansiedad (asociados en muchos casos al síndrome de burnout). En España siempre ha habido un déficit de organizaciones que cuiden de sus empleados y que se esmeren por tener en consideración la compatibilización de la vida familiar y laboral. En los últimos años, con la crisis económica, se ha acentuado aún más este déficit y se ha aumentado la presión sobre los trabajadores (incluídos los autónomos). Cada vez son más las personas que no se atreven a coger una baja por miedo a que esto perjudique su imagen en la empresa y que sufren de problemas psicológicos derivados de la incetidumbre que genera el actual mercado laboral....
Al borde del abismo.
Por eso siempre recomendamos, "quejaos, quejaos", y a ser posible, por escrito y con formularios oficiales. El siguiente artículo sobre el benchmarking resultará explicativo de lo anterior. El benchmarking (que literalmente se refiere a las marcas que el caudal de un río deja en su entorno) puede definirse como un proceso sistemático y continuo para evaluar comparativamente los productos, servicios y procesos de trabajo en organizaciones.
El problema es que como en casi todas las aproximaciones desde lo cuantitativo a los fenómenos humanos, el objeto de estudio queda al final diluido entre tanto número; se pierde sistemáticamente lo que desde el principio no se valoró, porque se sigue pensando que no se puede estudiar "científicamente" lo que no se puede cuatificar.
Eso sí, cuando las estadísticas no convienen, se silencian rápidamente, o se llama a un nuevo cocinero que las maquille.
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LA VIGILANCIA A TRAVÉS DE LAS ESTADÍSTICAS