Algunas claves para no amargarse la vida
Claves para la vida, claves para ser feliz. Os dejamos otra entrevista de La Vanguardia con el psicólogo Rafael Santandreu, ésta vez más vinculada a su otro libro, El Arte de no amargarse la vida. Se abordan temas como la relación entre la comodidad y la infelicidad, la sociedad de consumo y la pérdida de la esencia de la vida, ideas irracionales extendidas y muy implantadas como la necesidad de tener pareja para ser felices, el énfasis en apegarse a tener una salud plena, perdiendo de vista la certeza de la muerte, o la dificultad en la sociedad actual de aprender la valiosa lección de la frustración, única vacuna contra el fracaso. El resumen: la vida nunca está exenta de incomodidad, de sufrimiento, de errores, conflictos y frustraciones, y tiene fecha de caducidad. Tratemos de amargárnosla lo menos posible, y aprendamos a lidiar y manejar todas estas cosas que La Vida nos traerá en abundancia, además de muchas otras cosas que la hacen maravillosa. Una terapia consiste también en eso: en aprender a vivir mejor. ___ (...) -Cada vez acumulamos más bienes y comodidades. ¿Cómo es posible que nuestro bienestar emocional haya retrocedido, y las consultas de los psicólogos estén llenas?-El tener muchas oportunidades en la vida es bueno y es malo para el ser humano. Erich Fromm escribió un libro que se titulaba Miedo a la libertad, un superventas que llevó a cabo durante la época del nazismo. En el nazismo la gente se acogió a un líder que les marcaba cómo tenían que ser las cosas porque, curiosamente, había cierto miedo a la libertad.
-No acabo de entender por qué tener muchas oportunidades puede tener este sentido tan dual para el ser humano…
-Nosotros ahora vivimos en el periodo de las mayores oportunidades. ¡Compárate con tus padres o tus abuelos! El bien es que existen estas opciones, pero el problema es que el ser humano tiene un fallo de fábrica que es que transforma los deseos en necesidades con mucha facilidad. La cantidad de oportunidades que tenemos ahora se transforman en cargas cuando nuestro cerebro hace ese paso mental mal hecho y transforma los deseos en necesidades y obligaciones. Hoy en día es el momento en el que ser humano vive con una mayor carga psicológica y una gran exigencia personal. [caption id="attachment_11543" align="alignright" width="654"]
Miguel Brieva[/caption] -¿No sabemos aprovechar todas esas oportunidades como algo favorable para nuestro bienestar?-Tenemos una bendición: nunca hemos tenido tantas comodidades, abundancia y oportunidades, es cierto. Pero el ser humano no educado a nivel emocional lo transforma con mucha facilidad en autoexigencia, lo que implica una gran carga. Por eso estamos viendo que las sociedades más ricas son las que presentan más neurosis y suicidios.
-Entiendo, entonces, que darle demasiada importancia a la comodidad nos hace infelices…
-La comodidad es uno de los grandes mitos trampa de nuestro tiempo. Los medios de comunicación, especialmente a través de la publicidad, nos han inoculado la idea de que la comodidad es una clave de la felicidad. Eso es una gran estupidez. Es como decir que el chocolate es la clave de la felicidad.
-No, pero sí que nos produce una sensación agradable innegable. ¿Eso es malo?
-Es algo que está bien, pero no nos hace felices, y con la comodidad pasa lo mismo: cierta cantidad está bien, pero demasiada comodidad produce cagarrinas mentales. Sin embargo, ahora mismo vivimos un endiosamiento de la comodidad y eso es muy malo porque la gente que la persigue constantemente acaba sufriendo problemas emocionales sin darse cuenta de ello. Y otra cosa.
-¿Más aún?
-Sí, mucho más. Te vuelves sensible a la incomodidad, y cierto grado de incomodidad en nuestra vida es inevitable. Diría que incluso es buena. La gente cascarrabias, sin ir más lejos, endiosa siempre la comodidad.



Un conductor semidormido no es mejor que uno borracho, según los neurólogos. Si los accidentes causados por quedarse dormido al volante son comunes, en el caso de los pilotos, médicos de emergencias y otros profesionales que deben estar despiertos muchas horas, también existe un riesgo elevado de accidente o de negligencia.
Estar despierto cuando el organismo quiere dormir perjudica el metabolismo, lo que a su vez afecta a la resistencia a la insulina y de diabetes tipo 2. Además, la falta de sueño provoca un desequilibrio hormonal que aumenta el apetito y disminuye el control de los impulsos, combinación que conduce directamente al aumento de peso u obesidad.
La falta de sueño también amenaza al sistema inmunológico y a la defensa natural del cuerpo contra los microorganismos. La revista 'Psychosomatic Medicine' recoge un experimento con 19 personas que se vacunaron contra la hepatitis A a los que se sometió a diferentes horarios de sueño. Diez durmieron por espacio de 8 horas y el resto no durmió en absoluto. Al cabo de 4 semanas los primeros presentaban casi el doble de anticuerpos de hepatitis A. "El sueño debe ser considerado como un factor fundamental en el éxito de la vacunación", escriben los investigadores.
Estudios realizados en 2013 demostraron que un sueño anómalo afecta negativamente a la actividad genética. Un experimento demostró que pasar una semana durmiendo menos de 6 horas cada noche deriva en un comportamiento anormal de 700 genes, algunos de los cuales participan en el control de reacciones inmunes y de estrés.
La
Posibilidades para paliar los efectos de la crisis (demasiadas pocas se han probado en España)[/caption]
Al borde del abismo.
Claro, que los científicos preferirían siempre hablar de "vida automática" antes que de vida inconsciente... El problema siempre ha sido demostrar la existencia de esta vida inconsciente con medios científicos "chatos" (los de la ciencia cuantificadora positivista empírica), cuando simplemente basta ver lo que sucede en la vida pública para darse cuenta de que está ahí. Como decía el profesor Cencillo, si el inconsciente no existiera, los políticos no mentirían, ni robarían, no incumplirían su programa (o harían justo lo contrario), y un largo etcétera.
En cualquier caso, las conclusiones del estudio, que en general es mejor elegir a la pareja con las tripas que con la cabeza, caen en una generalización bastante ingenua, ya que nuestro inconsciente también nos pone "trampas" y trata muchas veces de resolver conflictos no resueltos a través de la elección de pareja, como vemos muchas veces en terapia.