Psicólogo Madrid

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Nuevos proyectos de vida: viva el cambio

Todos hemos pasado por momentos en los que, muchas veces para nuestro propio asombro, dejamos de tener interés por aquello que nos estimuló durante mucho tiempo, incluso, toda nuestra vida y queremos un cambio.

Una necesidad de cambio que nace en nosotros mismos y no viene impuesta por factores externos como la jubilación, una separación…etc. El trabajo por el que tanto luchamos y creímos deja de motivarnos; en el negocio en el que invertimos todo nuestro tiempo y energía descubrimos que ya no queremos ni darle ese tiempo ni esa energía.

De pronto nace en nosotros una necesidad de cambiar nuestros hábitos, nuestras creencias, nuestra forma de vida, porque una necesidad apremiante de “nuevo”  se instala en nuestra rutina, y es en este momento cuando las grandes preguntas y la incertidumbre aparecen en nuestra cabeza ¿Sigo viendo la vida pasar, o me lanzo a lo desconocido? Es decir, sigo en mi pequeña zona de confort, conocida y amable, que aunque no me satisfaga ni cumpla ya mis expectativas, es un territorio conquistado y manejable, o por el contrario me lanzo a una aventura que, dependiendo la edad, la situación personal y económica, el aburrimiento acumulado o la falta de motivación, tendrá unas consecuencias u otras, pero en todo caso, casi siempre implicará rupturas, dolor y en definitiva una crisis en lo que nos rodea y en nosotros mismos.

Esa necesidad de cambio, de viaje hacia lo desconocido, suele suceder entre los 40 y 50 años. En esta etapa de la vida, en la que se comprende que la juventud ya no está donde creíamos, es decir en nosotros mismos, aunque nuestra imagen mental nos la devuelva constantemente, el espejo del baño nos dice lo contrario y, es cuando la necesidad de “lo nuevo” surge y nos lleva a cambiar de trabajo, colaborar en el tercer mundo, cambiar de pareja, formarse en otros ámbitos profesionales o decidir quedarnos solos y emprender la gran aventura de nuestra vida.

Para abrirnos a lo nuevo, debemos ser buenos navegantes y no dejar que la incertidumbre o los miedos nos bloqueen y paralicen, el miedo mata la inteligencia y no hay mayor gesto de inteligencia que liberarse de lo que nos daña y limita, y apostar por lo que nos libera y engrandece.

Todo cambio viene precedido por una crisis, entendiendo la crisis como punto de inflexión que a veces puede ser dolorosa y otras no. Cuando cambiamos de esta forma, generalmente el grupo más cercano de personas  que nos rodea no entiende lo que nos está ocurriendo. Compañeros de largos trechos de vida se quedan en el camino, las rutinas cambian y entonces  aparece el miedo y la incertidumbre.

En ese momento, es necesario compartir lo que nos está ocurriendo, meditar, escribir, pasear. Escucharnos a nosotros mismos, a nuestra intuición, a lo que en el sufismo llaman “ser interno”, que a veces se presenta como una pequeña voz o una emoción que atrae nuevos proyectos y genera espacio para los que siempre han estado ahí.

Estar atentos a nosotros mismos y a lo que nos dicen los demás, abrirnos a nuevas opiniones nuestras y ajenas, y a soltar todo lo que lastre nuestro impulso, atrevernos a perder para ganar. Comprender que nos movemos en un caos, aunque pretendamos constantemente ordenarlo, etiquetarlo y archivarlo.

La vida es, como nuestras neuronas, plástica, mutante, adaptables, transformativa. Comprender que somos capaces, darnos ese voto de confianza a nosotros mismos y a la vida.

Un reciclaje existencial pasaría por un ejercicio de sinceridad, donde perfilaremos bien nuestros objetivos, proyectos, anhelos.

Una idea difusa y general, sin perfiles ni asideros no es garantía de cambio, incluso de querer un cambio…

Definir en un pedazo de papel lo que realmente quiero cambiar, darle nombre, lugar, color, olor. Realizar cuales son los posibles factores que pueden alterar u obstaculizar mi cambio, personales y exógenos: miedos, temores, incertidumbres…etc.

Una vez definido el cambio que queremos hacer y los posibles obstáculos que nos podemos encontrar, el siguiente paso sería buscar el mejor resultado para nosotros y para los que nos rodean.

Elige algo que quieras hacer, aprende a hacerlo y observa si te da placer. Si no te da placer busca otra cosa…

Monica Lamberti
megustaloquehago@gmail.com
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