[caption id="attachment_9814" align="aligncenter" width="500"]Agua embotellada http://www.flickr.com/photos/librariesrock/[/caption]

Las botellas de plástico siguen siendo parte del equipamiento básico de muchas personas. Sin embargo, aunque pueda parecer lo más ecológico el concepto de volver a usar para no tirar ¿puede ser perjudicial la reutilización después de usarlas?

La mayor parte de los plásticos están hechos de cadenas de moléculas de hidrocarbono construidas a partir de bloques más simples llamados monomeros. Cuando los plásticos se degradan liberan pequeñas cantidades de químicos y otros ingredientes. Todo este proceso de degradación sucede más rápido cuando el plástico se calienta, como cuando nos dejamos la botella de agua al sol en el coche o cada vez que introducimos en el microondas envases plásticos con esa sensación de duda. Por eso se suele decir que es mejor lavar los plásticos con agua fría antes de reutilizarlos, si bien reduce la efectividad del lavado, que es lo que realmente acaba con las bacterias, principal riesgo aceptado de los plásticos. En cualquier caso, todo esto ya de por si genera dudas de si lo que compramos como agua mineral podría no ser precisamente ese agua pura de manantial que imaginamos. Sobre uno de los componentes más frecuentemente encontrados, el Bisfenol-A, los científicos recomiendan más restricciones en las conclusiones del XII Congreso Español de Salud Ambiental celebrado en Granada, y hay una campaña de recogida de firmas en marcha para su prohibición en alimentación. Canadá ya lo ha hecho, y muchos países lo están estudiando. Por si no fuera suficiente, en Australia han encontrado sustancias adicionales: