En los últimos días han aparecido varias noticias relacionadas con los efectos de las ondas que nos rodean de forma habitual, las del móvil y las de los router wi-fi. Lo mejor, como con todo, es no abusar, y tomar muy en cuenta las recomendaciones que ya están haciendo algunos médicos sobre su uso. El primero, un estudio de unas niñas de noveno grado en Dinamarca que muestran un efecto nocivo sobre el crecimiento de plantas: El experimento estuvo motivado por la observación de las alumnas, que notaron que cuando se quedaban dormidas con el teléfono móvil cerca de la cabeza, al día siguiente se sentían cansadas y desconcentradas. Teniendo en cuenta que un 'router' para la conexión inalámbrica de Internet irradia la misma energía que un celular, las jóvenes decidieron utilizar este dispositivo para sus pruebas. Durante los siguientes 12 días las jóvenes observaron las plantas haciendo las mediciones necesarias y fotografiando los progresos. Sin embargo los resultados del experimento fueron absolutamente claros sin necesidad de meticulosas mediciones: las semillas plantadas junto a los 'routers' no brotaron y muchas se echaron a perder. Mientras que las semillas de la otra habitación se desarrollaron con normalidad. Por otro lado, la justicia italiana ha dado la razón a un ejecutivo que culpaba de su tumor cerebral al uso diario, pero tal vez excesivo, de su teléfono móvil. Científicamente hablando, no parece haber consenso sin embargo: El tribunal basó su conclusión en los testimonios del reputado oncólogo Angelo Gino Levis y el neurocirujano Giuseppe Grasso, quienes argumentaron...