el psicólogo infantil según Forges

(via) Forges.com Muchas veces los problemas que sufren las familias surgen en parte de haber vivido durante muchos años bajo la influencia de una moda educativa y pedagógica (importada de los países sajones) que pone el énfasis en la gratificación del niño, su alegría y placer, y en "no traumatizar" a los niños ni castigándoles, ni contradiciéndoles o frustrándoles; al fin y al cabo, no poniéndoles límites. De ésta forma se debilita a los padres, ya que se les desautoriza frente al niño, en lo que es una tendencia natural de los padres (poner límites), y a los niños se les fomenta una futura incapacidad para tolerar la frustración y el fracaso, o el respeto al otro, actitudes que posteriormente le generarán grandes sufrimientos y numerosos problemas. Pero lo cierto es que los niños necesitan que les pongan límites porque están explorando el mundo y a los otros, y ellos de forma "natural" no perciben esos límites, sino que es el adulto, la cultura y la sociedad los que los delimitan. De hecho, es muy curioso que con frecuencia se da mayor importancia a inculcar el respecto a la autoridad (los profesores por ejemplo) que el respeto a los iguales (los compañeros). Por eso se juzga en las escuelas como más grave el faltar a un profesor, que faltar o agredir a un compañero. Cuando lo cierto es que lo primero brota de lo segundo.