Psicólogo Madrid

es parte de PAIDEIA

salud ambiental Tag

Sobre todo, en un día como hoy, hay que tener en cuenta que cada persona, cada caso, es diferente y único. Y que normalmente, tras toda persona dependiente, hay una historia de cuidadores.[caption id="" align="aligncenter" width="540"] Incidencia de Alzheimer en el mundo[/caption][caption id="" align="aligncenter" width="671"] Decálogo del cuidador de Alzheimer[/caption]
 Y una historia, y más datos de cuidadores, vía el ciudadan@s, del diario Publico.

“Yo sé lo que quiere cada vez que me mira”

Como casi siempre, se dispone a pedir el desayuno con la leve resignación de pensar que el camarero no le está prestando atención entre el murmullo y las prisas de la barra. !Oiga, cuando pueda!, insiste, a pesar de que sabe que, sin preguntar qué quiere, le llevará dos tazas de café y dos tostadas como lleva haciendo día tras día, salvo los fines de semana, claro. Vuelve a la mesa, la del fondo, la de la esquina de siempre, con ese ávido movimiento de los brazos sosteniendo el bastón, desafiando los tres taburetes que los separan, y donde ella lo espera. Cuando llegan los cafés, y él se cerciora de que la taza de su compañera está templada, tal y como siempre le repite al camarero, le acerca una servilleta y no da el primer sorbo hasta  ver que su compañera se dispone a ello. Entonces acaricia la taza de café, la moldea con fuerza. Hay que recoger la ropa tendida cuando lleguemos a casa, dice ella mientras trocea el pan y lo miga en el café. Él le pasa otra servilleta, como quien no ha escuchado la conocida retahíla. Hoy no hemos tendido nada, le contesta. Pero termínate el café, mujer, le insiste cuando ella se queda pensativa, acariciando la taza. El arco de sus ojos se insinúa, y  prosigue mojando en el café, convencida de que habrá que recoger la ropa cuando llegue a casa.

La endometriosis es conocida como la enfermedad del silencio, a pesar de que la sufren más de 170 millones de mujeres en el mundo. Las que han decidido ponerse delante de la cámara en este documental cuentan la historia  común de sus vidas, ligada a la enfermedad, al sufrimiento y a la incomprensión (y añadiríamos, en estos tiempos de recortes, a la indefensión y desatención médica).Una enfermedad desconocida durante décadas, invalidante como pocas, crónica y con unas devastadoras consecuencias en la fertilidad y vida de la mujer. El desconocimiento clínico y la escasez de recursos dirigidos a la investigación sobre las causas y el tratamiento no han sido prioritarios, a pesar de que el número de afectadas crece considerablemente. Sin duda una causa que debería unir a muchas mujeres y por algunas de las posibles causas, una cuestión de salud pública.El estilo de vida moderno, la vida en las metrópolis, el estrés y la ansiedad, el descenso de la natalidad o la contaminación ambiental que ha inundado de estrógenos casi todo son algunas de las causas que se barajan tras ésta incomprendida y desconocida dolencia...