Psicólogo

A mi consulta vienen a veces personas que llevan años padeciendo ansiedad pero que aún así les cuesta reconocer cuándo están empezando a sentirse con ansiedad, lo que les dificulta poder atajarla antes de que crezca en intensidad o, incluso, abordarla una vez que ya está bien instalada. No todas las personas presentan los mismos síntomas de ansiedad Por ello en esta entrada quiero centrarme en las posibles manifestaciones que puede tener la ansiedad, si bien quiero dejar claro que este artículo es sólo orientativo y que si estáis preocupados os recomiendo que acudáis a un profesional para que os pueda hacer un buen diagnóstico....

El dicho de "lo positivo llama a lo positivo" es toda una realidad y es que cuando pensamos en positivo tenemos muchas más probabilidades de que nos ocurran cosas buenas. ¿Por qué? Porque cuando pensamos en positivo nos enfocamos hacia las opciones más ventajosas para nosotros y somos capaces de enfrentar mejor las adversidades que se nos pogan en el camino. Además, cuando somos optimistas transmitimos mayor confianza a quienes nos rodean lo que nos puede beneficiar tanto a nivel interpersonal como a nivel profesional, la gente que transmite confianza es más capaz de alcanzar sus metas....

Lo que primero tenemos que decir es que: un introvertido no tiene por qué ser una persona tímida. La timidez tiene elementos de ansiedad y nerviosismo, y aunque el introvertido también puede ser tímido, estaríamos más bien una persona tranquila. Un introvertido es una persona interesada en la introspección y en su mundo interior. Nada que ver con aquellos que se sientan en una esquina a juguetear con su móvil, o tratan de pasar desapercibidos a toda costa. La introversión  es una cuestión de energía. El introvertido se siente pletórico, lleno de energía cuando está solo, pero cuando está en compañía, aunque sea de buenos y queridos amigos, esa energía comienza a disminuir. Detectar a un introvertido no es fácil, pues no se trata de poseer o no habilidades sociales, que las tienen, sino de cómo se relacionan. Por ejemplo en una charla nunca hablarán de trivialidades, sino más bien hablarán sobre ideas y conceptos. Pero esa charla, acabará costándoles una pérdida de energía que solo lograrán reponer explorando sus pensamientos y su mundo interior a solas. Por eso, que un introvertido quiera estar solo, no es un síntoma de depresión, sino una necesidad, a no ser que esa soledad venga asociada a sentimientos egodistónicos, es decir, que la persona no quiera ser así. De ser así, te recomendamos solicitar una cita con uno de nuestros psicólogos, porque aunque se trata de un rasgo estable de personalidad, hay determinadas estrategias o herramientas que se pueden aprender para reducir considerablemente estos sentimientos negativos, o cómo...