Estrés

Aunque parezca una contradicción que en una misma frase puedan coexistir dos palabras como "miedo" y "felicidad", lo cierto es que me encuentro en mi consulta de psicología con cierta frecuencia a personas que sin saberlo tienen miedo a ser felices. Normalmente son personas que viven angustiadas por posibles situaciones de futuro que pueden ir mal y que cuando en un momento de su vida parece irles bien, viven con el temor -y casi con la certeza- de que en breve algo malo les pueda suceder. Es decir, que o bien viven proyectadas en un futuro catastrófico o bien viven en una calma tensa a la espera de que "venga algo malo". Cuando me comentan el tipo de pensamientos que tienen y la ansiedad, el estrés y la depresión que les invade, siempre les pregunto si creen que se merecen ser felices. En este punto reflexionan y la mayor parte de los casos tienen que reconocerse que realmente consideran que no valen lo suficiente como para merecer ser felices. Ahí es donde se ponen al descubierto la baja autoestima, la inseguridad y la culpabilidad que les acompaña. [embed]https://www.flickr.com/photos/eliasroviello/12821689655[/embed] Porque si no nos apreciamos a nosotros mismos difícilmente podemos creernos merecedores de tener una vida feliz, difícilmente nos enfocaremos hacia esa vida y difícilmente nos rodearemos de personas que nos hagan felices. Por lo contrario, lo más probable es que no podamos disfrutar de los momentos buenos que nos brinde la vida porque estaremos demasiado ocupados preocupándonos por un futuro negativo que quizás nunca llegue. Pensando...

En los últimos años he podido comprobar cómo aumentaba el número de personas que solicitaban terapia por estrés laboral y también por síntomas de depresión y ansiedad (asociados en muchos casos al síndrome de burnout). En España siempre ha habido un déficit de organizaciones que cuiden de sus empleados y que se esmeren por tener en consideración la compatibilización de la vida familiar y laboral. En los últimos años, con la crisis económica, se ha acentuado aún más este déficit y se ha aumentado la presión sobre los trabajadores (incluídos los autónomos). Cada vez son más las personas que no se atreven a coger una baja por miedo a que esto perjudique su imagen en la empresa y que sufren de problemas psicológicos derivados de la incetidumbre que genera el actual mercado laboral....

El cambio de año puede ser una buena oportunidad para emprender un proyecto profesional que nos llene y nos permita vivir dignamente de nuestro trabajo. Repasemos cuáles son los miedos que me encuentro más a menudo en las sesiones de coaching laboral que hago con emprendedores: MIEDO AL FRACASO: creo que es uno de los miedos que más causa ansiedad y estrés  en quienes comienzan un proyecto. Incluye el miedo a sentirse "un fracasado" si el proyecto no da los frutos esperados y también el miedo a que los demás sean espectadores del fracaso de nuestro proyecto. Cuando la persona percibe que ha fracasado puede llegar a caer en una depresión. MIEDO A LA INCERTIDUMBRE: este miedo también puede causar una gran ansiedad y estrés, y es que cuando trabajamos de manera autónoma o en nuestro propio proyecto normalmente no tenemos una nómina fija al mes, con lo que no podemos predecir cómo nos irá el mes siguiente. MIEDO A NO VALER PARA AUTOGESTIONARSE: cuando uno pasa de trabajar como asalariado a trabajar como autónomo tiene que hacerse cargo de todo su trabajo. Esto tiene la parte positiva de tener más capacidad de decisión pero también conlleva tener mayores responsabilidades, que pueden hacer brotar nuestros miedos. MIEDO A COMPROBAR QUE ESTABA EQUIVOCADO: este miedo tiene que ver con que, con posterioridad a poner en marcha el proyecto, comprobemos que no es a lo que realmente nos queremos dedicar o que pensemos que nos podría haber ido mejor si hubiera elegido otra alternativa. Evidemente, esto puede causar una...

Hoy en día podemos decir que en el mundo occidental prácticamente todos los adultos hemos utilizado alguna vez en nuestra vida la palabra 'estrés', pero ¿sabéis de dónde proviene el término? Hagamos un repaso a la historia: Originalmente el término estrés proviene de la física, concretamente de la física de metales, donde se aplica para referirse a la modificación que experimenta un cuerpo 'elástico' cuando actúa sobre él una fuerza externa. Lo cual nos indica que en el fenómeno del estrés hay al menos dos 'momentos' o 'actores'; por una parte, una exigencia generada desde el 'exterior' (el 'estresor', estímulo o agente del estrés) que, por otra parte, produce una respuesta, una adaptación o una modificación en el receptor determinada en función de su 'resistencia' (segundo actor). [embed]https://www.flickr.com/photos/mentalnoise/334264185[/embed]