Depresión

La investigación realizada por el equipo de la psicóloga Marsha Richins (Universidad de Misuri) y de Lan Chaplin (Universidad de Illinois), pone de relieve que los niños que son premiados o castigados con incentivos materiales tienen mayor probabilidad de terminar siendo adultos materialistas. El objetivo del estudio era medir los efectos que provoca en el niño la "educación materialista", en la que los padres utilizan los regalos para expresar su amor o para premiar la buena conducta del niño. Las madres y padres que actúan según la llamada "calidez parental" -es decir progenitores que enseñan a sus hijos a conseguir las cosas que quieren a través de la buena conducta y el premio- pueden estar contribuyendo a que sus hijos se terminen convirtiendo en adultos materialistas, para los  que las posesiones  son una señal de éxito. Curiosamente, los regalos no hacen que estos niños sean más propensos a pensar que las cosas materiales les harán felices, sino que simplemente aprenden a juzgarse a sí mismos y a los otros en función de las posesiones. Las educación en el "premio" pueden hacer creer al niño que el camino para conseguir sus metas conlleva indefectiblemente una recompensa, en vez de enseñar que es el propio camino, y no la recompensa, lo que realmente ofrece la verdadera satisfacción personal. El apego material se extiende también al castigo, ya que se ha demostrado que cuando los padres utilizan como estrategia educativa alejar los juguetes de los niños cuando hacen algo malo, a la larga puede generar adultos inseguros. Entonces… ¿Ser...

El otro día hablando con una de las personas que atiendo en mi consulta de psicología en Madrid me dí cuenta de que el concepto de asertividad puede ser complicado de entender. Por eso hoy quiero hablar sobre qué es y qué no es la asertividad. Empecemos hablando sobre los tres grandes estilos de comunicación; pasivo, agresivo y asertivo: ESTILO COMUNICATIVO PASIVO: Es aquel en el que la persona no expresa su opinión, sus pensamientos, sus sentimientos o sus necesidades, por lo que tiende a adaptarse a lo que propone y quiere el otro. Un ejemplo de ello sería un par de amigos que quedan para ir al cine, uno de ellos propone una película que no le apetece al otro, pero el otro amigo no es capaz de decirle que no quiere verla por lo que finalmente compran entradas para dicha película....

Oliver Sacks, Catedrático de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, y autor de numerosos libros, entre ellos Despertares (en el que se basó la película homónima) y El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. El escrito, 'De mi propia vida', es un relato personal, vital y conmovedor, escrito desde la anticipación de su propia muerte, debido a un cáncer en estado terminal:  

De mi propia vida

En el tiempo que me queda, tendré que arreglar mis cuentas con el mundo

Hace un mes me encontraba bien de salud, incluso francamente bien. A mis 81 años, seguía nadando un kilómetro y medio cada día. Pero mi suerte tenía un límite: poco después me enteré de que tengo metástasis múltiples en el hígado. Hace nueve años me descubrieron en el ojo un tumor poco frecuente, un melanoma ocular. Aunque la radiación y el tratamiento de láser a los que me sometí para eliminarlo acabaron por dejarme ciego de ese ojo, es muy raro que ese tipo de tumor se reproduzca. Pues bien, yo pertenezco al desafortunado 2%. Doy gracias por haber disfrutado de nueve años de buena salud y productividad desde el diagnóstico inicial, pero ha llegado el momento de enfrentarme de cerca a la muerte. Las metástasis ocupan un tercio de mi hígado, y, aunque se puede retrasar su avance, son un tipo de cáncer que no puede detenerse. De modo que debo decidir cómo vivir los meses que me quedan. Tengo que vivirlos de la manera más rica, intensa y productiva que pueda. Me sirven de estímulo las palabras de uno de mis filósofos favoritos, David Hume, que, al saber que estaba mortalmente enfermo, a los 65 años, escribió una breve autobiografía, en un solo día de abril de 1776. La tituló De mi propia vida.

¿Os acordáis de la famosa canción 'Hoy no me puedo levantar ' del grupo musical Mecano ? Esta mañana me ha venido a la cabeza recordando lo que una persona me contaba el otro día sobre que le pasaba desde que sentía que tenía depresión.

Me comentaba que por las mañanas se levantaba como si no hubiera dormido bien, sin fuerzas, daba igual que hubiera estado en la cama muchas horas, siempre se levantaba sin energías. No se sentía ilusionada por empezar con el día tanto si era entre semana como si era el fin de semana. Tenía ganas de quedarse todo el día en la cama acurrucada bajo las sábanas. Esta sensación al empezar el día no hacía más que empeorar su depresión y reforzar su desmotivación a la hora de ponerse en marcha y hacer actividades que le sacaran de su estado depresivo.

Pensaba en esa persona y en que empezaba su día diciendose "hoy no me puedo levantar", porque le fallaban los ánimos. Por contraposición, pensaba, que la protagonista de la canción de Mecano tenía una historia muy diferente detrás de esa misma frase. En este caso se debía a que estaba cansada debido a que el fin de semana había estado pasándolo bien.