Author: Monica Lamberti

Comunica bien tus deseos, pensamientos y emociones eligiendo las palabras adecuadas, pero además valorando previamente si el contenido es el adecuado y lograrás generar empatía en tus relaciones. Es bueno echar una mirada atrás y ver de dónde venimos, más que nada por dónde estamos llegando o a dónde hemos llegado gracias a la comunicación de baja calidad a la que nos estamos habituando a pequeña y a gran escala. Después de la ultima saturación mediática que hemos vivido con las elecciones, los dimes y los diretes que han salpimentado periódicos, telediarios, foros, entrevistas y debates, reflexiono y me doy cuenta que no es más que un ejemplo a gran escala, por el alcance de la difusión que alcanzada, que pone en evidencia lo que nos encanta hablar a voz en grito o entre susurros sobre la vida ajena sin reflexionar sobre las repercusiones, generalmente negativas, que tiene o pueden llegar a tener ciertos comentarios. Hablar es uno de las facultades más relevantes que tiene el ser humano, y que lo diferencia de las otras especies. El habla ha convertido al ser humano en lo que es hoy: la especie dominante del planeta. Hablamos para comunicarnos, para transmitir al otro información sobre nuestras experiencias, emociones y situaciones. Pero comunicar no se trata de emitir palabras aisladas, como si estuviéramos leyendo un diccionario, sino que transmitimos frases que además cargamos de emotividad y contenido psicológico, y que transmitimos a otro, que a su vez traduce y dota de contenido propio que puede o no coincidir...

Como ya vimos, construir una relación afectiva con una persona altamente sensible no es tarea fácil, porque para el individuo PAS la vida no es fácil, y el entorno es una permanente fuente de agresión, pero también vimos que hay formas de gestionarlo y de convivir con ello. Convivir con una PAS pasa por diferentes etapas: niñez, adolescencia y madurez, y en cada una de ella encontramos rasgos muy marcados y distintos. El niño PAS suele ser un niño imaginativo y creativo, capaz de construir un sólido muro de fantasía a su alrededor que le protege de una realizad hiriente que le produce miedo, angustia, estrés y tensión. Pero en la adolescencia la imaginación deja paso  al profundo y rotundo sentimiento de incomprensión elevado al cubo, y que va mucho mas allá del sentimiento de incomprensión de todo adolescente. En la madurez, como ya vimos, las relaciones de pareja no son fáciles. La inseguridad y los celos se convierten en una emoción permanente, no hay límites, y si los hay se transgreden constantemente. La frustración y la desilusión se instalan en la relación y en muchas ocasiones, ese cuadro de insatisfacción se intensifica de tal modo que se transforma en otro puramente físico con dolores agudos, taquicardias...

Si enamorarse y las relaciones afectivas suponen una catarata de emociones, endorfinas, hormonas, sensaciones miedos y especulaciones, muchas veces difíciles de gestionar y elaborar,  dónde viajamos del éxtasis a la tristeza, y de la alegría a la melancolía con velocidades de vértigo. Esta experiencia puede mas desbordante si cabe para una persona con rasgo PAS o altamente sensible. Como ya comentamos en nuestro post "Coaching en personas altamente sensibles", las personas con rasgo PAS, tienen una percepción del mundo amplificada. Hay autores que etiquetan a los individuos con rasgo PAS como personas como un don especial dada su gran conciencia hacia los estímulos sutiles, su enorme capacidad de observación, empatía con las emociones del otro y su creatividad; pero también son personas reactivas que siempre están a la defensiva, alerta al más mínimo de talle que puedan considerar como una agresión. Son quisquillosos y susceptibles lo que les avoca, inevitablemente, a sentirse más afectados o heridos, dado que su umbral de dolor y frustración es considerablemente mas bajo que el del resto del mundo. Aunque son personas que gustan de la soledad pues no se sienten cómodos en la sociedad, en el grupo, también son personas que sucumben a las flechas de cupido, incluso con mayor facilidad que la media.  Es más, dentro de ese 20% de individuos que conforman el segmento poblacional de PAS , encontramos a muchos enamoradizos, aunque también podemos encontrar en el polo opuesto, a individuos con rasgo PAS que huyen de las relaciones amorosas por el alto...

Como ya avanzamos en anteriores post  la creatividad y la improvisación, pueden constituirse en un poderosa herramienta para el desarrollo personal. Las artes escénicas se encuadran en el desarrollo de la improvisación dentro de  6  puntos: espacio, vínculo, deseo, circunstancias, emergencia y estado. Pero debemos entender que no hay formas de aprender a improvisar, ya que como dice Stephen Nachmanovitch esa no es la pregunta, la pregunta sería ¿qué nos impide improvisar? la esencia, la creatividad ya está en nosotros, es más, somos nosotros, lo que hay que trabajar son los bloqueos que impiden que la esencia aflore. La creatividad está en nosotros, es un juego de tensiones opuestas. Cuando abandonamos el juego, es cuando la pesadez se instala, porque el conocimiento del proceso creativo no puede sustituir a la creatividad. Podemos concebir la improvisación como: [ordered_list] Espacio: nos ayudará a situarnos, por ello debemos cocrear ese espacio con los otros para hacer un lugar común. Vínculo: nos ayuda a establecer la relación con lo otros, creando un universo completo de sensaciones. Deseo: debemos hacer presente nuestro deseo y llevarlo al límite, pero siempre pasando por las personas que nos rodean. Circunstancias: exploración de contenidos, emociones y sentimientos. Emergencia: resolver la circunstancia pronto y sin previa preparación. Estado: cada uno debe de crearse su propio estado físico y psíquico estando presente en el aquí y ahora. [/ordered_list] La improvisación si la utilizamos como herramienta de desarrollo personal, nos obliga a estar  preparados para cualquier incidencia, pues no hay nada predecible ni perfecto en este contexto, pues...

Al fin de semana pasado, el doctor en psicología y musicoterapeuta de nacionalidad turca Oruç Gürvenç visitó Madrid para dar un seminario de musicoterapia oriental. Una antiquísima fórmula "magistral" de curación a través de la resonancia y la vibración que produce la música tocada en vivo y que cura o alivia las enfermedades psíquicas y físicas. Utilizando la escala pentatónica, es decir cinco notas mas una octava, la musicoterapia oriental se desliza entre suaves melodías o "makam" para inducir al paciente hacia la sanación. Cada  makam o escala sirve para una zona específica del cuerpo y un estado concreto del alma. Por ejemplo el makam  Rast se utiliza para la zona de la cabeza, los ojos  y es muy efectivo para bajar la tensión mental.  El makam Nihavend,  tiene efectos en la circulación de la sangre, en el área abdominal, la zona de las caderas y las piernas, e  influye positivamente en las enfermedades mentales. Es una tonalidad de mediodía, y conduce a conectar con la belleza. La tradición turca de la terapia de música y movimiento, que bebe de las fuentes pitagóricas, nos dice que  en cada partícula en la naturaleza, que en cada célula,  hay una unidad de la melodía, y que esta perfección de armonía y ritmo resuena en nuestro cuerpo través de los fluidos. Instrumentos como el Rebab, la flauta Ney, el Ud-kopuz una especie de laud, el Domra o simplemente un recipiente con agua y unos platillos de cobre, sirven para colocarnos física y psiquicamente en un estado de...

La improvisación es el arte de dejar fluir las emociones por el alma durante un  espacio de tiempo Así definiríamos la improvisación en la escena teatral, pero ¿podemos utilizar este recurso para nuestra vida diaria? La esencia de la creatividad está en la improvisación, es decir no se puede concebir el hecho creativo sin un componente de improvisación como búsqueda subjetiva de elementos creativos, pero esa búsqueda solo la podemos realizar si nos permitimos ser espontáneos y jugar en el más literal e infantil sentido de la palabra. Jugar es explorar, es conocimiento, experiencia, encuentro dentro de un espacio no invadido por el pensamiento ni por los valores aprendidos. Jugamos e improvisamos para crear nuestra realidad, nuestro campo de juego, pero eso solo nos lo permitimos en la infancia. La llegada de la madurez, las responsabilidades y un estricto racionamiento del tiempo, frustran todo intento de actuar de un modo espontáneo e improvisado. De todos es sabido que un bebé ríe más que un niño, o que un adolescente, y ni que decir tiene que un adulto. Un bebé cuenta con un basto espacio de experimentación sensorial y emocional, que va construyendo su personalidad. Pretender recuperar esa espontaneidad y capacidad de  asombro de adultos es más que imposible, pero sí podemos abrir ventanas, por pequeñas que sean, a espacios donde lo espontáneo, no reglado, lo improvisado tenga cabida y nos conecten con la alegría interna. Para ello solo necesitamos: tiempo y apagar el interruptor del pensamiento y la auto crítica, para fluir en la intensa experiencia...

Como ya dijimos en nuestro anterior post, las personas víricas son aquellas que van inoculando como un virus sus estados negativos a los que le rodean. Como no todas las personas víricas o tóxicas actúan de la misma manera, aquí os dejamos una breve descripción de los tipos mas “básicos” de personas víricas....