Psicólogo

Seguro que muchos nos sentimos identificados, como pacientes, en lo que sucede en este video. Muchas veces los profesionales sanitarios, cuya formación es principalmente teorico-técnica a lo largo de los primeros años de formación, acaban tras varios años con la sensibilidad y humanidad muy mermadas. Otras veces las duras condiciones de trabajo acaban haciendo que los profesionales sanitarios, quemados, tomen como defensa esta distancia. La medicina especialmente, pero la psicología también, tienden a cosificar a las personas, o las reduce a síntomas y problemas. Cosas tan elementales, y tan terapéuticas, como la empatía, la compasión, la cortesía y la amabilidad no son materias en los planes de estudio. Mirar a los ojos, tratar de hablar el mismo "lenguaje" que nuestros interlocutores, esos pacientes tan "pacientes", y tratar de no mostrarnos o hablar como un experto ayudan a crear un ambiente positivo, y a percibir a ese psicólogo, o ese otro que te va a ayudar, como más cercano, sensible y humano. Nosotros lo tenemos muy claro, pero como pacientes, no tengamos tampoco miedo a exigirlo. Muy probablemente ese profesional pondrá la misma cara de estupefacción que en el video, pero le estaremos ayudando a mejorar su consulta. https://www.youtube.com/watch?v=BrsWWkIRTnY...

Hoy hablamos de las relaciones de pareja, las crisis y los reajustes típicos que tienen que hacer las parejas a lo largo de los años. Normalmente cuando dos personas se conocen y se enamoran hay una etapa de cortejo en la que ambos ven lo mejor del otro y los defectos quedan más bien disipados. En esta etapa suelen estar muy presentes la ilusión y la pasión por el otro y por la relación que comienza. Una vez que pasa esta etapa, normalmente la relación se asienta, lo que da lugar a un amor compartido y consolidado, con experiencias comunes. Suele ocurrir en este momento un hecho clave que es el de la convivencia. La pareja ya no sólo queda en sus momentos de ocio sino que deben enfrentarse a vivir juntos, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Aquí aparecen muchas de las primeras crisis de pareja, ya que la pareja debe reajustarse para vivir en armonía. Es común que pesen más que antes los "defectos" del otro, ya que se hacen más patentes las diferencias entre los dos integrantes de la pareja y la rutina puede apagar el romanticismo. Para poder superar esta primera crisis es importante compartir qué cosas molestan del otro y establecer acuerdos sobre tareas cotidianas que deben abordarse en el día a día. Además, es importante esforzarse para seguir sorprendiendo al otro y continuar expresándole amor, en lugar de acomodarse y dar por supuesto que conoce dichos sentimientos y que ya no necesita que se...

Aunque parezca una contradicción que en una misma frase puedan coexistir dos palabras como "miedo" y "felicidad", lo cierto es que me encuentro en mi consulta de psicología con cierta frecuencia a personas que sin saberlo tienen miedo a ser felices. Normalmente son personas que viven angustiadas por posibles situaciones de futuro que pueden ir mal y que cuando en un momento de su vida parece irles bien, viven con el temor -y casi con la certeza- de que en breve algo malo les pueda suceder. Es decir, que o bien viven proyectadas en un futuro catastrófico o bien viven en una calma tensa a la espera de que "venga algo malo". Cuando me comentan el tipo de pensamientos que tienen y la ansiedad, el estrés y la depresión que les invade, siempre les pregunto si creen que se merecen ser felices. En este punto reflexionan y la mayor parte de los casos tienen que reconocerse que realmente consideran que no valen lo suficiente como para merecer ser felices. Ahí es donde se ponen al descubierto la baja autoestima, la inseguridad y la culpabilidad que les acompaña. [embed]https://www.flickr.com/photos/eliasroviello/12821689655[/embed] Porque si no nos apreciamos a nosotros mismos difícilmente podemos creernos merecedores de tener una vida feliz, difícilmente nos enfocaremos hacia esa vida y difícilmente nos rodearemos de personas que nos hagan felices. Por lo contrario, lo más probable es que no podamos disfrutar de los momentos buenos que nos brinde la vida porque estaremos demasiado ocupados preocupándonos por un futuro negativo que quizás nunca llegue. Pensando...

El otro día leía un artículo en El Confidencial sobre un experimento que realizó Arthur Aaron en 1997 para estudiar cómo pueden llegar a intimar en una hora dos desconocidos. Lo curioso del experimento no es tanto su objeto de estudio inicial, sino que para su sorpresa en algunos de los casos esas dos personas llegaban a enamorarse, consolidaban su pareja e ¡incluso se casaban posteriormente! [embed]https://www.flickr.com/photos/darkolina/3298883610[/embed] ¿Queréis saber cómo se enamoraban en una hora? Aquí os dejo un extracto del artículo: