Motivación

Hoy en día podemos decir que en el mundo occidental prácticamente todos los adultos hemos utilizado alguna vez en nuestra vida la palabra 'estrés', pero ¿sabéis de dónde proviene el término? Hagamos un repaso a la historia: Originalmente el término estrés proviene de la física, concretamente de la física de metales, donde se aplica para referirse a la modificación que experimenta un cuerpo 'elástico' cuando actúa sobre él una fuerza externa. Lo cual nos indica que en el fenómeno del estrés hay al menos dos 'momentos' o 'actores'; por una parte, una exigencia generada desde el 'exterior' (el 'estresor', estímulo o agente del estrés) que, por otra parte, produce una respuesta, una adaptación o una modificación en el receptor determinada en función de su 'resistencia' (segundo actor). [embed]https://www.flickr.com/photos/mentalnoise/334264185[/embed]
Cuando hago coaching laboral tanto para personas desempleadas como para quienes buscan encontrar un trabajo mejor, muy frecuentemente me plantean que lo que más cuesta son las entrevistas personales que prácticamente todo proceso de selección tiene.
 la respuesta a la que en la mayoría de las veces llegamos no es otra que la ansiedad y la falta de seguridad en sí mismos
En este tipo de entrevistas normalmente se ponen en juego dos grandes factores. Por una parte los conocimientos técnicos y las aptitudes para desempeñar el puesto de trabajo para el cual estamos optando. Y por otra parte nuestras actitudes personales y en definitiva la imagen que damos de nosotros mismos en la entrevista. Muchas veces me encuentro en las sesiones de coaching laboral con personas que aún dominando el primer factor (los conocimientos técnicos y aptitudes) no consiguen demostrarlos durante las entrevistas y ven cómo se traban y se bloquen ante preguntas técnicas supuestamente sencillas. Esto, evidentemente, perjudica al desarrollo del resto de la entrevista y, más allá de eso, hace que tengan una visión pesimista para futuras entrevistas. [embed]https://www.flickr.com/photos/srgblog/3453297184[/embed]

Aprovechando que hoy es sábado y que tenemos todo el fin de semana por delante, os preguntamos: ¿y por qué no dedicar un tiempo a escribir una carta de amor para nosotros mismos? Vamos a ver cómo lo podemos hacer; empecemos por hablar sobre la autoestima. una buena autoestima supone querernos valorando nuestras virtudes y también aceptando nuestros defectos La autoestima es cómo nos valoramos a nosotros mismos en todas nuestras facetas: físicamente, intelectualmente, como amigos y como amigas, como mujeres, como hombres, como hijos y como hijas,...