Motivación

El dicho de "lo positivo llama a lo positivo" es toda una realidad y es que cuando pensamos en positivo tenemos muchas más probabilidades de que nos ocurran cosas buenas. ¿Por qué? Porque cuando pensamos en positivo nos enfocamos hacia las opciones más ventajosas para nosotros y somos capaces de enfrentar mejor las adversidades que se nos pogan en el camino. Además, cuando somos optimistas transmitimos mayor confianza a quienes nos rodean lo que nos puede beneficiar tanto a nivel interpersonal como a nivel profesional, la gente que transmite confianza es más capaz de alcanzar sus metas....

La improvisación es el arte de dejar fluir las emociones por el alma durante un  espacio de tiempo Así definiríamos la improvisación en la escena teatral, pero ¿podemos utilizar este recurso para nuestra vida diaria? La esencia de la creatividad está en la improvisación, es decir no se puede concebir el hecho creativo sin un componente de improvisación como búsqueda subjetiva de elementos creativos, pero esa búsqueda solo la podemos realizar si nos permitimos ser espontáneos y jugar en el más literal e infantil sentido de la palabra. Jugar es explorar, es conocimiento, experiencia, encuentro dentro de un espacio no invadido por el pensamiento ni por los valores aprendidos. Jugamos e improvisamos para crear nuestra realidad, nuestro campo de juego, pero eso solo nos lo permitimos en la infancia. La llegada de la madurez, las responsabilidades y un estricto racionamiento del tiempo, frustran todo intento de actuar de un modo espontáneo e improvisado. De todos es sabido que un bebé ríe más que un niño, o que un adolescente, y ni que decir tiene que un adulto. Un bebé cuenta con un basto espacio de experimentación sensorial y emocional, que va construyendo su personalidad. Pretender recuperar esa espontaneidad y capacidad de  asombro de adultos es más que imposible, pero sí podemos abrir ventanas, por pequeñas que sean, a espacios donde lo espontáneo, no reglado, lo improvisado tenga cabida y nos conecten con la alegría interna. Para ello solo necesitamos: tiempo y apagar el interruptor del pensamiento y la auto crítica, para fluir en la intensa experiencia...

Muchas de las personas con las que hago coaching laboral para encontrar empleo me comentan que dado que llevan un tiempo buscando se sienten desmotivadas, inseguras, con ansiedad e incluso con depresión. Cuando analizamos qué les ocurre durante las entrevistas personales de los procesos de selección en los que han participado, vemos que en muchas ocasiones se dicen a si mismos mensajes negativos, los llamados automensajes negativos.

los auto-mensajes son frases que nos decimos a nosotros mismos muchas veces sin verbalizarlas externamente

Detengamos primero en el concepto de los auto-mensajes: son frases que nos decimos a nosotros mismos muchas veces sin verbalizarlas externamente, es decir, que nos las decimos internamente como si estuviéramos hablando con nosotros mismos, son  como una especie de diálogo interior que podemos establecer  en ciertos momentos. Estos automensajes pueden tener un carácter positivo, negativo o neutro.

Volvamos los automensajes negativos y al coaching laboral. En las entrevistas de trabajo, cuando aparecen este tipo de mensajes lo hacen de una  manera intrusiva y automática, lo que produce una sensación de pérdida de control sobre la situación y normalmente su contenido está relacionado con la inseguridad y los sentimientos de ansiedad y de depresión del entrevistado.

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¿Os acordáis de la famosa canción 'Hoy no me puedo levantar ' del grupo musical Mecano ? Esta mañana me ha venido a la cabeza recordando lo que una persona me contaba el otro día sobre que le pasaba desde que sentía que tenía depresión.

Me comentaba que por las mañanas se levantaba como si no hubiera dormido bien, sin fuerzas, daba igual que hubiera estado en la cama muchas horas, siempre se levantaba sin energías. No se sentía ilusionada por empezar con el día tanto si era entre semana como si era el fin de semana. Tenía ganas de quedarse todo el día en la cama acurrucada bajo las sábanas. Esta sensación al empezar el día no hacía más que empeorar su depresión y reforzar su desmotivación a la hora de ponerse en marcha y hacer actividades que le sacaran de su estado depresivo.

Pensaba en esa persona y en que empezaba su día diciendose "hoy no me puedo levantar", porque le fallaban los ánimos. Por contraposición, pensaba, que la protagonista de la canción de Mecano tenía una historia muy diferente detrás de esa misma frase. En este caso se debía a que estaba cansada debido a que el fin de semana había estado pasándolo bien.

Con el coaching pretendemos ayudar a las personas a que puedan sacar lo mejor de ellas mismas, a superar limitaciones autoimpuestas y a sentirse motivados para aprovechar todo su potencial. La atención es una de las variables que entran en juego a la hora de poder avanzar en el desarrollo de nuestro potencial y, como cualquier otra aptitud o habilidad, podemos entrenarla. La atención es una de las variables que entran en juego a la hora de poder avanzar en el desarrollo de nuestro potencial Hoy me centraré en hablar sobre los distintos tipos de atención que existen y para qué necesitamos cada uno de ello: Empecemos por la definición de atención: es la aplicación voluntaria de la actividad mental o de los sentidos a un determinado estímulo u objeto mental o sensible. Atención selectiva: nos permite concentrarnos en una sola cosa o fuente de información y en una única tarea. De manera que podemos centrarnos en el estímulo relevante e ignorar el resto de estímulos. [embed]https://www.flickr.com/photos/cyberfrancis/4684158[/embed] Atención dividida: nos permite atender simultaneamente varias actividades o estímulos. Para ello tiene que haber un procesador central o ejecutivo que se encargue de planificar cuántos recursos atencionales se destinarán a cada actividad o estímulo. Supone realizar la selección de más de una información a la vez o de más de un proceso de acción  simultáneamente. Atención sostenida: nos permite concentrarnos en un único estímulo durante un tiempo continuado sin cometer errores. Atención focalizada: nos permite enfocar la atención en un estímulo determinado, pero en este caso no se valora el...