Filosofía

Hoy empiezo el día con poesía y destaco la siguiente pregunta: ¿Creías acaso que debía odiar la vida, refugiarme en el desierto, pues no florecían los sueños todos de la aurora adolescente?  ¿Debemos odiar la vida por no alcanzar las expectativas que nos habíamos hecho? ¿Debemos sentir ansiedad o estar frustrado por no tener exactamente la vida que habíamos proyectado? Aquí os dejo el poema completo: PROMETEO- J. W. Goethe ¡Cubre tu cielo, Zeus, de nubes vaporosas! ¡Dedícate, como un mozo que corta flores de cardo, a los robles y cimas de los montes! Pero déjame mi tierra, la choza que no has construido y también mi hogar por cuyo fuego me envidias. Nada más pobre conozco bajo el sol, oh dioses, que a vosotros. Mezquinos, alimentáis vuestra majestad con los tributos que son las ofrendas y el hálito de los rezos; y moriríais de hambre si no fueran locos llenos de esperanza los niños y los mendigos. Cuando era un niño y todo en mi confusión, mis ojos desorientados miraban al sol cual si más allá hubiera oídos para oír mi queja y un corazón como el mío, capaz de apiadarse del angustiado. ¿Quién me ayudó contra la arrogancia de los titanes? ¿Quién me salvó de la muerte y de la esclavitud? ¿No lo has hecho todo tú, corazón sagrado y ardiente? Ardoroso, joven, bueno, ¿no diste las gracias, engañado, por salvarte, a quien arriba dormía? ¿Honrarte, yo? ¿Por qué? ¿Has calmado el sufrimiento de quien vive abrumado? ¿Has enjugado las lágrimas de la persona angustiada? ¿No me han forjado y hecho hombre el tiempo todopoderoso y el eterno destino, amos míos como tuyos? ¿Creías acaso que debía odiar la vida, refugiarme en el desierto, pues no florecían los sueños todos de la aurora adolescente? Aquí estoy formando a hombres a mi semejanza e imágen; a una estirpe que...

El 25 de junio de 2008 falleció uno de nuestros maestros, el filósofo, antropólogo, psicólogo y psicoterapeuta Luis Cencillo dejando un vacío irrecuperable, pese a su gran legado de sabiduría escrita. Os dejamos el programa de Espacio en Blanco en el que participó, allá por el año 2000, a propósito de su libro Los escándalos del milenio. Reflexiones desde aquel cruce entre milenio entrante y saliente acerca de sociedad, individuo, cultura, el ser humano y su rumbo. Análisis de una lucidez enorme, tantos años después. La humanidad está muy perdida aún, y con una crisis que apenas se empezaba a intuir. Sigue faltando consciencia y sistemas orientadores que la guíen. La tremenda vigilancia sobre los individuos a través de la tecnología, el miedo a pensar y comunicarse con libertad, la desorientación, o la sociedad de servidumbre hacia la que presionan "los poderes tras los poderes", forman parte de ese futuro/presente descabalado y nefasto que imaginaba Luis Cencillo. La solución sigue pasando por el cambio desde la consciencia individual: honestidad, humildad, honradez y no dejarse llevar por las trampas del éxito, el narcisismo o la posesividad que nos hunden en la masa, la credulidad y los valores de usar y tirar de las modas. Es necesario tratar de tomar responsabilidad individual, y hacer el Bien, en serio. Gracias Maestro. [audio="http://www.ivoox.com/los-escandalos-del-milenio-luis-cencillo-26-vi-2000_md_106285_1.mp3"] Ir a descargar...