¿Qué es una Terapia? | Preguntas frecuentes | Terapia integral | Terapia online | Coaching

Te resolvemos las dudas más habituales sobre los psicólogos y la terapia.
Sobre todo qué es una terapia y en qué consiste.

Terapia Adultos

Para el éxito de toda terapia es importante tener en cuenta las expectativas y creencias de las personas que solicitan nuestros servicios. Hay una gran cantidad de prejuicios en torno a la propia idea de solicitar ayuda, la terapia o los psicólogos.

La mayoría de prejuicios giran en torno a la idea de que un psicólogo es:

– alguien que te va a juzgar,

– cambiar,

– o decir cómo tienes que ser,

– que te dice lo que eres,

– o lo que tienes que hacer.

En PAIDEIA los psicólogos somos diferentes, y tenemos una idea diferente de la terapia.

Preguntas y dudas más frecuentes:

La terapia es algo que dura mucho…

Nuestros psicólogos te ofrecen diferentes modalidades de psicoterapia, de mayor y menor duración, pero por lo general, salvo casos muy graves, ya estamos muy lejos de las psicoterapias “de por vida” (salvo frikis de la terapia, como Woody Allen). No es fácil precisar pero una terapia breve puede durar de 3 a 9 meses, mientras que una terapia de duración más larga puede durar entre 9 y 18 meses.

…y es muy caro.

Es cierto que una psicoterapia de larga duración puede salir cara. 60 euros por sesión no están al alcance de todo el mundo, pero si revisamos nuestros gastos de ocio tal vez nos demos cuenta de que podemos hacer un esfuerzo por nosotros mismos, sobre todo mirando a largo plazo. Es como una inversión en uno mismo.

Lamentablemente los servicios de sanidad están además muy saturados y los dispositivos de atención psicológica y social son escasos. Nosotros tratamos de aportar nuestro granito de arena por el cambio y la salida de la crisis y desde hace años tenemos un programa de psicología solidaria con el que ayudamos a quienes no pueden costearse una psicoterapia. Ofrecemos psicoterapia de grupo, programas de atención a colectivos especiales (como parados de alta duración), psicoterapia breve focalizada, coaching personal, frecuencias quincenales y mensuales. Además ofrecemos la posibilidad de acceder a un amplio abanico de profesionales, lo que garantiza una atención eficaz.

Pregúntanos si quieres. No somos una ONG pero tenemos una cuota social de pacientes para seguir conectados con nuestra labor más allá del dinero.

Mi problema es físico o biológico. Ya estoy medicado y creo que no necesito nada más

Ya se padezca una esclerosis, problemas de sueño, o se piense que la anorexia se puede “curar” solo “médicamente”, lo cierto es que todo padecimiento físico conlleva un correlato a nivel psicológico que no puede tratarse exclusivamente con medicación, por lo que se aconseja acompañar los tratamientos farmacológicos siempre con una psicoterapia de apoyo.

Ocurre mucho con los síntomas somáticos (por ejemplo, los problemas de piel, dermatitis o estomacales), que se tratan sólo con medicación (las pastillas) mientras lAs posibles causas (el jefe tóxico o compañero del trabajo que nos agobia, aunque también muchas veces nuestra propia estima y autoexigencia), siguen haciendo su efecto.

Los que van al psicólogo están enfermos.

Hay una enorme variedad de posibilidades para que una persona acuda a terapia, y no en todos los casos, afortunadamente, se puede hablar de enfermedad propiamente. Como psicólogos atendemos a personas en situaciones difíciles. Las enfermedades son muchas veces etiquetas que dificultan ver a la persona que está detrás. También a veces una consideración demasiado estricta del diagnóstico y tratamiento de ciertas patologías, junto con la escasez de recursos asistenciales, aumentan las dificultades que padecen tanto el individuo como su entorno (pareja, familiares, amigos, compañeros). Tratemos de no estigmatizar a las personas. La mayoría de las enfermedades mentales son etiquetas consensuadas por la comunidad científica, que ocultan a una persona que sufre detrás.

Es que el problema no es mío.

Tanto si alguien sufre en su lugar de trabajo, como si algún amigo o familiar tiene una adicción, las consecuencias las sufre todo su entorno, lo cual obliga a veces a posicionarnos, con mayor o menor fortuna, ante estas situaciones. En ocasiones vale la pena poder contar con apoyo y asesoramiento y explorar también nuestro grado de implicación en el problema.

La terapia es para débiles.

La fortaleza interior es uno de los grandes motores del cambio en una terapia. La valentía para afrontarla también.

Me van a cambiar.

Las personas que acuden a terapia buscan un cambio que muchas veces no saben precisar y a veces buscan a alguien que desde fuera les guíe, les dé respuestas o una forma de ser más feliz en sus vidas. La forma de resolver estas cuestiones está en cada uno de nosotros, y por lo tanto, el cambio eficaz surge de cada uno, no de alguien que te dice cómo ser.

Además en terapia sólo se abordan los temas que la persona quiera tratar y de la manera que quiera tratarlos.

Me van a decir lo que tengo que hacer.

Similar al de “me van a cambiar”. La terapia normalmente no consiste en la prescripción de un tratamiento que producirá por si solo un efecto deseado, sino en buscar en compañía de alguien formado, las respuestas y las claves que se encuentran en uno mismo.

Además de no cultivar una dependencia “del que aconseja”, fomentamos la creatividad y la espontaneidad suficientes para encontrar respuestas nuevas.

No es tan grave lo que me pasa.

No hace falta estar diagnosticado de una depresión para acudir a terapia. Igual que no esperamos a quedarnos sin dientes para ir al dentista.

El humor, la alegría, las ganas de hacer cosas, la estima que nos tenemos, la imagen que creemos dar (y lo que sentimos sobre ello), nuestra capacidad de amar y perdonar, ser capaces de ponernos en el lugar del otro, con compasión, y sin dejar de defender lo propio… son cosas que merece la pena cuidar y cultivar.

En mi trabajo van a pensar que estoy loco.

Precisamente porque las personas tienen falsas ideas sobre la psicoterapia, es recomendable que mientras se está en terapia no se lo comunique a nadie más que a las personas imprescindibles. Amigos, compañeros y familiares no tienen porqué saber el motivo por el que está yendo a terapia.

Tampoco es recomendable hablar de lo que se trata en terapia, dado que sacado de contexto puede ser objeto de simplificaciones o burlas. Si lo hace, no se queje de las bromas pesadas, o aprenda a reírse de si mismo.

En terapia siempre tienes que profundizar mucho en tu pasado.

Este es un mito heredado de las concepciones psicoanalíticas originales, sobre el indagar hacia el pasado, a la escena en la que sucedió el evento traumático inicial para, a través de una rememoración y catarsis, liberar toda la carga emocional que en su momento no se pudo liberar. De esta forma se conseguía reducir la fuerza de los síntomas asociados en el presente. Hacer consciente lo inconsciente y la catarsis siguen formando parte de las herramientas de una terapia, pero no siempre es necesario revivir el pasado para mejorar el presente.

A veces, indudablemente sí será necesario, pero sólo porque nos permite conocer mejor el presente.

Nadie me conoce mejor que yo mismo.

Un terapeuta no aspira a conocerte mejor que tú mismo, sino a colaborar en que efectivamente te conozcas mejor a ti mismo, y seas más libre para elegir aquello que más te interesa.

Me da vergüenza.

En nuestra sociedad estamos muy poco acostumbrados a pensar o hablar de nuestros sentimientos. Sentir algo de vergüenza es normal, puede resultar difícil en los primeros momentos de una terapia confiar en un completo desconocido. Es algo que además a veces requiere valentía.

Por un lado puedes tener la completa certeza de nuestra profesionalidad y de que el principio de confidencialidad te asiste en todo momento. Y por otro, nos consultan personas por tal variedad de temas y situaciones, que estamos acostumbrados a hacer lo que hacemos.

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Metáforas para entender a los psicólogos y la terapia


EL VIAJERO Y EL ACOMPAÑANTE

Cuando una persona acude a terapia es como si decidiera realizar un valiente viaje por tierras desconocidas: uno mismo. El terapeuta es alguien que se dedica a realizar tramos de ese viaje acompañando a los aventureros y asistiéndoles en lo que puedan necesitar. Es un acompañante que sabe que todos podemos encontrar nuestro camino, por lo que trata de facilitar que el viajero encuentre su destino, pero nunca se lo revela él, pues ya no sería su camino.

EL JARDINERO DE FLORES SILVESTRES

Un buen jardinero atiende a sus plantas de muchas maneras. Se encarga de traer plantas necesitadas a su invernadero. Cuida de proveer todo lo necesario para que crezcan unas raíces fuertes, atiende las partes más vulnerables, refuerza las sanas, vigila los contrastes de temperatura y trata de prevenir plagas y enfermedades, hasta que la planta ya madura está lista para vivir en la naturaleza de nuevo. Siempre respetando los tiempos y necesidades de cada planta.

LA REVISIÓN DE LOS 600.000 KILÓMETROS

Cuando nuestro coche tiene ya un cierto kilometraje lo llevamos a que le hagan una revisión de sus elementos más básicos. El paso de los años y a veces el peso de lo vivido producen un desgaste en nosotros. A veces es positivo contar con una persona con la que poder hacer balance y realizar una puesta a punto para los kilómetros que están por venir.

EL GRANO DE MAÍZ QUE SE HACE PALOMITA

Un grano de maíz es una semilla que está plegada sobre sí misma, cerrada, esperando el calor que la permita crecer y abrirse al mundo. La terapia proporciona este calor… sin quemarlas claro :) También a veces es posible que cosas que nos ocurren en la vida nos cambien definitivamente. No se trata de volver a ser un grano de maíz, sino de asimilar que hemos cambiado, y aceptarlo.

La palabra terapia normalmente se asocia con otras como “paciente”, “curación”, “enfermedad”…

Pensamos en la idea de que alguien recibe un tratamiento, y éste por sí sólo genera unos efectos en el sentido deseado en el organismo. Es algo que comprobamos cada vez que nos tomamos una aspirina porque nos duele la cabeza.

Se trata de un campo de significado muy cercano a la medicina orgánica, pero cuando hacemos referencia a una terapia psicológica estamos en realidad más cerca del significado de acompañamiento y servicio.


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